viernes, 18 de febrero de 2011

La condenación de la sodomía en el Nuevo Testamento

El matrimonio es la unión de un hombre y una mujer NO otra.

He visto en muchos lugares que los defensores del "matrimonio gay" y demás prácticas contranatura argumentan que en el Nuevo Testamento no hay cita sobre la condena de la homosexualidad y más aún, que Jesús no dijo nada la respecto.

En el Antiguo Testamento tenemos infinidad de citas sobre el hecho y NUNCA Jesús las cambió, ni cuestionó.
Ejemplos:
  • "No te echarás con varón como con mujer, es abominación" (Lv 18,22).
  • "Si alguno se juntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos, sobre ellos será su sangre" (Lv 20,13).

Las ciudades de Sodoma y Gomorra fueron destruidas por su pecado. Y el pecado que más aparece en el escenario de esas dos ciudades fue el de la homosexualidad. Se sabe que este pecado era tan dominante que, cuando los ángeles de Dios fueron a casa de Lot, los hombres de Sodoma quisieron entrar a la casa para "poseer" sexualmente a aquellos visitantes de Dios. Pero no lo consiguieron, porque los ángeles les hirieron de ceguera. Y esta ciudad fue borrada del mapa (Gn 19,4-11).
Sodoma y Gomorra fueron destruidas por causa de la homosexualidad que reinaba en dichas ciudades, de donde viene la palabra "sodomía". (Huida de Lot, detalle de "La destrucción de Sodoma")

Y como las anteriores hay al menos una decena de citas contra la homosexualidad. 
Dicen estos tergiversadores de la Verdad que el Antiguo testamento era otra cosa. ¡Cómo si no fuera parte de la Misma Biblia!

Pero bueno, demósle el gusto, a los que piden citas del Nuevo Testamento he aquí algunas:

Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aún sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y al igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron con su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen" (Ro 1,26-28)
Inexorablemente "La paga de su pecado es la muerte" (Ro 6,23).

En 2 Corintios 6:9-10 está escrito:  "¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, NI LOS AFEMINADOS, NI LOS QUE SE ECHAN CON VARONES, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios….

Y si quieren un cita sobre el UNICO matrimonio posible de boca del mismísimo Jesús al respecto, acá la tienen:

En Mateo 19:4-6: “El, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, VARÓN Y HEMBRA LOS HIZO, y dijo: Por esto el HOMBRE dejará padre y madre, y SE UNIRÁ A SU MUJER, y los dos serán una sola carne? Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre”.

Acá no hay parábolas ni doble interpretación, ni dudoso significado, es bien claro y taxativo.

Jesús fue totalmente claro en este asunto: el matrimonio es la unión de un hombre y una mujer, ¡NO OTRA!

Siendo así, estos desviados no sólo practican y defienden estas aberrantes costumbres sino que además cambian las Escrituras, pero, ya lo había dicho el apóstol Pedro hace casi dos mil años:
II Pedro 3:16 "Casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos é inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para perdición de sí mismos."

Lo más grave no es que los servidores de Satanás cambien, desvirtúen y mientan sobre las Sagradas Escrituras, lo más grave es que ante estos hecho la Iglesia pernanece anestesiada avalando con su pasividad cosas como estas aún apoyadas por boca de algunos sacerdotes, cuando debería salir "espada en mano" a enfrentar esa aberración destructora de la familia, base primordial de una sociedad Cristiana.

Héctor el Cruzado
a través de Caballero de la Inmaculada