sábado, 31 de julio de 2010

Madre latina que defiende familia es hostigada por homosexuales en EEUU

(ACI)


Una madre latina y sus tres hijos que asistieron a una manifestación pacífica en defensa de la familia en Albany, Nueva York, denunció haber sidohostigada por un grupo de activistas homosexualesquienes la rodearon para intimidarla por su posición a favor del auténtico matrimonio.

La mujer hispana comenta que mientras asistía, el pasado 17 de julio, a una manifestación en defensa de la familia con su esposo e hijos, un grupo de aproximadamente ocho activistas se situó delante de ellos, que estaban sentados, para no dejarlos ver al orador y hacer que dentro de su rango de visión sólo pudieran ver los carteles con lemas alusivos a la agenda homosexual.

La madre comenta que "Estaba sentada con mis hijos, escuchando al orador y cuidando" a sus hijos cuando "unas personas vinieron y se pararon delante de mí y se quedaron ahí bloqueándome la vista. Se pararon delante de mi familia con pancartas sobre su agenda:

Eran del movimiento gay. Estaban con carteles delante de mí, bloqueándome a mí y a mi familia".

Ella les pidió que se movieran pero "no lo hicieron. Incluso les pedí que se voltearan para poder amamantar a mi bebé. Dos lo hicieron, los otros no". Para esta mujer lo que hicieron los activistas homosexuales buscaba intimidarla y "creo que hicieron su trabajo".

Este hostigamiento, comenta, tiene como finalidad, "dañar a la familia tradicional, intimidar. Quieren hacernos retroceder, y no lo voy a hacer. (…) Por mi familia.Necesitamos defender a nuestras familias y no vamos a retroceder".

La adopción homosexual es altamente riesgosa para los niños



México D.F. (México), 29 Jul. 10 (AICA).- El Instituto Mexicano de Orientación Sexual advirtió que 31 estudios realizados en diversos países demuestran que las personas homosexuales presentan más conductas de riesgo que las heterosexuales, como consumo de drogas, violencia dentro de la pareja e intentos de suicidio, lo que configura 'un perfil de riesgo' en contra del bienestar de los niños adoptados.

Indicó que estos estudios científicos se realizaron en Brasil, Holanda, Noruega, Inglaterra, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Francia y Australia, y señalan que en comparación con los heterosexuales, los homosexuales "presentan mayores problemas como: intentos reales de suicidio, depresión y consumo de sustancias adictivas".

Además, "son más proclives a desarrollar conductas de riesgo en materia de enfermedades de transmisión sexual; y tienen una tendencia significativamente mayor a sufrir violencia en su vida de pareja en comparación con las personas heterosexuales".

Uno de estos estudios es "la encuesta nacional de los Estados Unidos sobre violencia en parejas: 'Extent, Nature, and Consequences of Intimate Partnerviolence. Research Report', realizada en el año 2000 y aplicada a una muestra nacionalrepresentativa de 14.216 casos".

La investigación señala "que las mujeres lesbianas dicen haber sido víctimas de violencia de parte de su pareja (una o varias) en 39.2% de los casos entrevistados, mientras las mujeres heterosexuales acusan 21.7%".

"En cuanto a los hombres homosexuales, 23.1% dicen haber sufrido violencia de parte de su pareja (una o varias), mientras los hombres heterosexuales sólo dicen haberla sufrido en 7.4% de los casos", añadió el instituto.

En cuanto al consumo de drogas, indicó que un estudio en los Estados Unidos sobre 9.888 personas, señaló que "los hombres homosexuales y las mujeres lesbianas informaron un consumo significativamente mayor de drogas como cocaína, heroína y marihuana (en un porcentaje de 110% o más) en comparación con las personas heterosexuales (Cochran, Ackerman y otros, 2004)".

Asimismo, en Holanda se realizó en 2006 un estudio sobre tendencias suicidas -"Suicidality and sexual orientation: differences between men and women in a general population-based sample from The Netherlands"-, que concluyó que el 40.2% de los hombres homosexuales entrevistados había contemplado el suicidio, mientras que entre los heterosexuales el porcentaje bajaba a 7.8%.

En el caso de las mujeres lesbianas, el 23.3% había pensado el suicidio, mientras que en las heterosexuales era del 12.3%.

Por ello, el Instituto Mexicano de Orientación Sexual expresó que sobre la posibilidad de que las parejas del mismo sexo puedan adoptar, "debe prevalecer el mandato de la Constitución Mexicana que en su artículo 4° exige la protección del bienestar superior de los niños y por lo tanto, se debe tomar en cuenta 'el factor de riesgo' en la conducta homosexual estudiada en naciones donde el tema fue debatido ampliamente".

Los Rabinos salen del closet

LLAMADO A TODAS LAS COMUNIDADES

Rabinos piden la aceptación de los fieles judíos gays

Líderes religiosos ortodoxos firmaron una declaración que comenzó a redactarse hace seis meses tras un encuentro en Nueva York. Instan a aceptar a los miembros homosexuales y no alentarlos a “terapias de cambio” o a casarse con el sexo opuesto.


Decenas de rabinos ortodoxos firmaron una declaración de principios en la que instan a las comunidades religiosas a aceptar a aquellos miembros que son “homosexuales activos” y sus hijos adoptivos o biológicos. Asimismo aconsejaron que esos miembros homosexuales no deben que ser alentados a someterse a “terapias de cambio” o a casarse con alguien del sexo opuesto.

El documento comenzó a ser formulado tras un encuentro religioso realizado en Nueva York, hace seis meses, donde el panel estuvo integrado por tres graduados homosexuales de la Universidad Yeshiva, y su anfitrión fue su supervisor espiritual, el rabino Yosef Blau.

El encuentro sirvió para abrir el debate sobre este controvertido tema, lo que causó un gran revuelo en el sector ortodoxo. La declaración fue elaborada en el transcurso de los meses que siguieron a la reunión, con la ayuda de profesionales de la salud mental y tras largos debates. El resultado final fue firmado por el vicepresidente primero del Consejo Rabínico de América, el rabino Shmuel Goldin, y el rabino Haskel Lookstein, que dirige la comunidad de Manhattan Jesurún.

En la declaración de principio se estableció que la Halajá (ley religiosa) judía sólo prohíbe los actos homosexuales, y no la orientación o la atracción a los miembros del mismo sexo. Además indicó que los homosexuales son libres de buscar la “terapia de cambio” si sienten que no valen nada o están en peligro. No obstante se aclaró en el documento que los profesionales de la salud mental han encontrado estos tratamientos ineficaces y a veces perjudiciales. Los rabinos también afirmaron que los homosexuales deben ser aceptados como miembros de pleno derecho en sinagogas y escuelas, y tratados como cualquier otro miembro.

Sin embargo, como tales, deben cumplir con las obligaciones y mitzvot (mandamientos) de la comunidad, incluidas las normas o principios judíos practicados por la comunidad, aclararon los religiosos. Los rabinos también expresaron su oposición a la “salida” de cualquier miembro de la comunidad gay que no ha declarado abiertamente sus tendencias sexuales. Aunque el judaísmo “no puede dar su bendición y visto bueno a los compromisos del mismo sexo”, los rabinos añadieron que la comunidad debe aceptar las parejas homosexuales, así como sus hijos biológicos o adoptados.

En la declaración también advirtieron que forzar a las personas con orientación homosexual a casarse con miembros del sexo opuesto puede llevar a “una gran tragedia, al amor no correspondido, a la vergüenza, falta de honradez y vidas arruinadas”. El rabino Seth Farber, que firmó la declaración, le dijo a Ynet que el panel se ocupó de esta problemática, “en lugar de hacer la vista gorda o fingir que no existe”.

El religioso subrayó que “en la ortodoxia de hoy las cosas no se barren bajo la alfombra, sino más bien tienen debates transparentes”. “Por supuesto no estamos diciendo que no hay ningún problema con la homosexualidad halájico, pero hay una gran cantidad de comprensión y buena voluntad para ayudar a estas personas”, afirmó, por último, Farber.

Fuente: AJN

jueves, 15 de julio de 2010

Despedido por enseñar la doctrina católica sobre la homosexualidad

En la Universidad de Illinois, en los Estados Unidos


Despedido por enseñar la doctrina católica sobre la homosexualidad en un curso de introducción al catolicismo
Una nueva muestra de intolerancia anti-cristiana se registró hace unos días en la Universidad de Illinois, Estados Unidos, al ser despedido un catedrático por exponer, en la clase de introducción al catolicismo, la doctrina católica sobre la homosexualidad, que enseña que los actos homosexuales, y no la tendencia en sí, violan la ley natural.

(Aci/InfoCatólica) Tras una queja de un estudiante que no asiste a su clase, sino que fue informado por un amigo que no indicó su nombre de que el profesor había “difundir un mensaje de odio”, le indicaron al Dr. Kenneth Howell que cesaba como profesor de dicha asignatura en la mencionada universidad.

Como respuesta al despido, el catedrático ha hecho pública una carta en la que manifiesta que viene impartiendo el citado curso desde el año 2001 y que parte del curriculum es la exposición de la ley moral natural. “En muchos de estos semestres, el tema que elegí fue el de los actos homosexuales”, precisa.

En su misiva Howell recuerda que siempre ha enseñado la posición de la Iglesia Católica sobre la homosexualidad: “la orientación homosexual no es moralmente equivocada, así como ninguna inclinación en la persona conlleva necesariamente una culpa moral. Sin embargo, basada en la ley moral natural, la Iglesia considera que los actos homosexuales son contrarios a la naturaleza humana y por lo tanto son moralmente errados”.

Los hechos
El 4 de mayo el profesor envió a sus alumnos un correo electrónico en el que contrastaba el utilitarismo con la ley moral natural, usando como ejemplo el caso de los actos homosexuales. En su reciente carta comenta sobre ese correo: “traté de mostrarles que bajo el utilitarismo los actos homosexuales no son considerados como inmorales mientras que a la luz de la ley moral natural sí lo son. Esto sucede porque la ley moral natural, a diferencia del utilitarismo, juzga la moralidad sobre la base de los actos en sí”.

El 13 de mayo el jefe del departamento de religión de la Universidad de Illinois, Robert McKim, recibió otro correo enviado por un estudiante que no asiste a la clase de introducción al catolicismo, pero que a su vez había sido avisado por uno de los alumnos de Howell, que reveló su nombre y que le acusaba de difundir un “mensaje de odio”.

Al final del semestre McKim informó a Howell que ya no volvería a enseñar en el departamento de religión de la universidad. Pese a la exposición de sus argumentos, la decisión no cambió, lo que llevó al St. John’s Catholic Newman Center, al que Howell pertenecía y que en convenio con la universidad colaboraba con la clase de estudios católicos, a despedirlo, porque no tenían otra plaza para reubicarlo.

Actualmente Howell es asesorado por la Alliance Defense Fund y estudia una posible acción legal si es que no es restituido en su puesto.

miércoles, 14 de julio de 2010

200 mil argentinos defendieron matrimonio y familia frente al Congreso

BUENOS AIRES, 13 Jul. 10 / 09:35 pm (ACI)


En una histórica movilización, unos200 mil argentinos llegados de todo el país se congregaron esta tarde frente al Congreso de la Nación para defender la familia y el matrimoniocomo la unión entre varón y mujer ante los intentos por legalizar el “matrimonio” entre personas del mismo sexo y conceder a estas parejas la adopción de niños.

A pocas horas de que el Senado trate un polémico proyecto de reforma del Código Civil sobre este tema, ya aprobado por la Cámara Baja, los manifestantes se dedicaron aproclamar el valor del matrimonio y la necesidad de proteger la familia.

Según informó la agencia católica AICA, “el acto, convocado por el Departamento de Laicos de la Conferencia Episcopal Argentina (DEPLAI), junto con agrupaciones de otros credos y de la sociedad civil, tuvo carácter pacífico y contó entre otras cosas con números artísticos y proyección de videos. También se leyó un poema del abogado, poeta y escritor Juan Luis Gallardo titulado ‘Criatura que nacerás’”.

“Los organizadores destacaron el carácter pacífico de la manifestación ciudadana. Sólo hubo consignas positivas en favor del matrimonio varón-mujer, banderas argentinas, y una leyenda común: ‘Salvemos a la familia’. El color naranja identificó a los manifestantes, en su mayoría familias con hijos, estudiantes y representantes de movimientos eclesiásticos”, agregó AICA.

Uno de los momentos culminantes fue el ingreso a la plaza de la bandera nacional de 200 metros traída especialmente desde Rosario, al grito de "¡Argentina, Argentina!"

Durante el acto se leyó una carta de adhesión del Arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, Cardenal Jorge Mario Bergoglio, y de los representantes de la Alianza Cristiana Evangélica de la Republica Argentina (ACIERA) y de la Federación Confraternidad Evangélica Pentecostal (FECEP).

Luego se leyó un manifiesto conjunto de la Iglesia Católica y las iglesias evangélicas en el cual se recuerda que “el matrimonio es una institución esencial para nuestra sociedad, que constituye la estructura básica sobre la que ésta se constituye”, y se subraya la “responsabilidad fundamental de nuestros representantes políticos de protegerla e impulsarla; preservarla legalmente tal como es, la unión entre una mujer yun hombre en orden a la ayuda mutua, a la procreación, a la realización y felicidad de los que lo componen, al goce de la vida en su plenitud y la educación de los hijos”.

Asimismo, los representantes cristianos reclaman “que el sentido común vuelva a estar en el debate sobre el matrimonio” y reafirman que “el llamar a las cosas por su nombre no es discriminar sino distinguir realidades diferentes”.

Reclaman asimismo “el derecho prioritario de las niñas y niños a tener mamá y papá” porque “la diferencia sexual de los progenitores no es una cuestión arbitraria de la ley” sino que “en ella se posa nada menos que la estructura psíquica de los chicos; la aceptación del padre, la separación de la madre y en consecuencia la posibilidad de entender al otro”.

En cuanto a la posibilidad de permitir a las parejas homosexuales la adopción de niños, el texto expresa: “Nos duelen los miles de chicos sin familia en nuestra Patria, por esos reclamamos que el Estado encare el verdadero problema de la adopción en la Argentina y que por lo tanto facilite y acelere responsablemente los procesos de adopción para que los miles de chicos abandonados y los miles de matrimonios quedesean darles una familia con amor no tengan que sufrir años de espera y calvario burocrático que los llevan a la desesperación”.

Por último, el manifiesto recuerda que los ciudadanos apoyarán con su voto a los políticos “que protejan el matrimonio entre varón y mujer y rechacen el proyecto de ley de matrimonio de personas del mismo sexo”, y no votarán a los que así lo hagan, o a “aquellos que no defiendan la vida humana o que hagan clientelismo con nuestros hermanos pobres”.

lunes, 12 de julio de 2010

El video contra el día del orgullo gay por el que fue multado un medio español y censurado en You Tube

Según informa Infocatólica, la Subdirección General de Medios Audiovisuales del Ministerio de Industria español ha impuesto una sanción de 100.000 euros a Intereconomía TV por un spot contrario al llamado “Día del Orgullo Gay”. La Subdirección ha considerado que el spot infringía gravemente el artículo 8 de la Ley 25/1994 que incorporó al Ordenamiento Jurídico Español la Directiva 89/552 de la CEE relativa al ejercicio de actividades de Radiodifusión Televisiva, en el que se establece como ilícita la publicidad cuando atenta «al debido respeto a la dignidad de las personas o a sus convicciones religiosas y políticas» o cuando «las discriminen por motivos de nacimiento, raza, sexo, religión, nacionalidad, opinión, o cualquier otra circunstancia personal o social».
Actualmente, al intentar acceder a la dirección de You Tube donde se aloja el video, sólo se puede ver una pequeña fotografía alusiva del mismo con la leyenda: “Es posible que el contenido de este vídeo o grupo resulte inadecuado para algunos usuarios, tal y como lo ha marcado la comunidad de usuarios de YouTube”. Y se añade: “Para ver este vídeo o grupo, debes verificar que tienes al menos 18 años de edad. Para hacerlo, accede a tu cuenta o regístrate”.

"Matrimonio Homosexual" Nuevo Orden Mundial, Ford Foundation & “progresismo” servil


Por José Arturo Quarracino (josequarracino@yahoo.com)
En estos días, como es público y notorio, estamos asistiendo a una feroz ofensiva por parte de ciertos grupos progresistas que pretenden equiparar el modelo del matrimonio, esencia y sustancialmente heterosexual, a las relaciones o vínculos homosexuales y lésbicos. Su pretensión e interés supremo es el de imponer el nombre de “matrimonio” a estas relaciones y vínculos, obviando el hecho evidente que en el mencionado esquema homosexual-lésbico no hay procreación ni, por ende, maternidad. En última instancia, pretenden también “tener” el derecho de adoptar niños, como si los hijos fueran una cosa a la que se tiene derecho, olvidando o dejando de lado el hecho que deciden instituir una relación sustancialmente infértil o infecunda.
Nuevo Orden MundialLo que los promotores del “matrimonio homosexual” se cuidan de reconocer es que se trata de una iniciativa legalizada en muy pocos países, en general gobernados por regímenes “progresistas”, de cuño social-demócrata: Holanda, Bélgica, España, Canadá, Sudáfrica, Noruega, Suecia y Portugal. Por otra parte, en Estados Unidos (cuna de muchos de estos delirios) está vigente sólo en seis jurisdicciones: Massachusetts, Connecticut, Iowa, Vermont, New Hampshire y Washington D. C., aún cuando las organizaciones que subsidian y promueven financieramente esta ofensiva están radicadas en Estados Unidos y tienen profundos vínculos con el establishment angloamericano, sumamente interesado en promover esta agenda “progresista”.
En última instancia, con la promoción de este proyecto de ley estamos en presencia de un nuevo servicio, propio de cipayos, que el kirchnerismo gobernante presta al Nuevo Orden Mundial implementado por la plutocracia oligárquica más reaccionaria y genocida que ha conocido la historia de la humanidad. Paradójicamente, el gobierno supuestamente “nacional y popular” que los argentinos soportamos estoicamente no tiene problema alguno en pretender imponer el american way of life en el plano jurídico y cultural. Pero en realidad, esta monarquía bicéfala patagónica no sólo ha consolidado la matriz económica-financiera implantada a sangre y fuego por el nefasto Proceso de 1976; no sólo ha permitido la extranjerización de 480 empresas nacionales; no sólo ha concentrado el comercio exterior de granos en 5 empresas multinacionales; no sólo ha promovido la reprivatización de YPF y el asentamiento de su sede central en un país del Commonwealth; no sólo asiste pasivamente a la entrega in aeternum de grandes extensiones de tierra a inversores privados, en su mayoría ingleses y estadounidenses; no sólo ha entregado hasta su extinción nuestra riqueza petrolera y minera al poder financiero internacional (dueño real y absoluto de las empresas multinacionales que saquean nuestras riquezas y recursos naturales como el petróleo, las reservas de agua y la minería); no sólo paga puntualmente los servicios de una deuda pública espúrea y usurera; no sólo gobierna con leyes y decretos de la Revolución “Fusiladora”, del onganiato y del Proceso cívico-militar de 1976; no sólo ha reciclado funcionarios de las dictaduras en puestos gubernamentales, mientras impulsa el encarcelamiento de todo tipo de uniformados; no sólo ha reciclado a los discípulos de Álvaro Alsoragay y de la UCEDE como funcionarios “revolucionarios de centro-izquierda”; no sólo mantiene exenta deNo al  Nuevo Orden Mundial impuestos la renta financiera y grava los salarios y las remuneraciones; no sólo mantiene vigente la Ley de Entidades Financieras, implantada en 1977 por José Alfredo Martínez de Hoz; no sólo ha otorgado préstamos a empresas multinacionales y subsidiado con sumas multimillonarias a empresarios amigos con fondos públicos, mientras se niega a aumentar los haberes jubilatorios mínimos; no sólo mantiene una matriz impositiva que grava el consumo y no la renta, con lo cual carga el peso del ajuste económico sobre trabajadores y jubilados; no sólo ha beneficiado y amparado a los pools de siembra y a los grandes frigoríficos exportadores. En resumidas cuentas, el kirchnerismo ha sido fiel y respetuoso de la política neocolonialista e imperialista impulsada a partir de 1976 por el imperialismo internacional del dinero. Este proyecto de ley de institucionalización de lo que propiamente podría ser llamado “gaymonio” es afín y coherente a la dominación y sometimiento ideológico-cultural que los “amos del universo” -plutócratas y oligarcas- necesitan para saquear “en paz” nuestras riquezas.
1. No es por generación espontánea ni por casualidad que se ha desencadenado esta iniciativa en nuestro país, así como tampoco se trata de un accionar exclusivamente local. En honor a la verdad, se trata de un proyecto diseñado por las fundaciones y organizaciones “caritativas” no-lucrativas, creadas por varias empresas multinacionales y por las grandes instituciones financieras internacionales (Ford Foundation, Rockefeller Brothers Fund, Open Society Institute, IBM International Fund, Tides Foundation, Bank of America, Chevron Corp., etc.), el verdadero poder que gobierna el mundo a su antojo, en perjuicio de los pueblos y países del mundo entero, inclusive de aquéllos en los cuales está asentada esta oligarquía rapaz.
Este proyecto en particular se enmarca en el proyecto diseñado desde hace varias décadas por esta oligarquía plutocrática, que tiene como meta la apropiación-saqueo de la riqueza mundial y el control del crecimiento poblacional mundial (para poder concentrar la riqueza “en paz”).
El dispositivo instaurado para llevar a cabo el segundo de estos objetivos –el control de la natalidad- está montado sobre dos ejes: los instrumentos materiales (elementos anticonceptivos y abortivos, mutilación genital, centros y clínicas, etc.) y la mutación radical del sistema político y cultural (mediante las leyes, la educación y las administraciones gubernamentales), indispensable para consolidar y asegurar el éxito del uso de los mencionados instrumentos materiales[1].Es evidente que la promoción y legalización del “matrimonio” gay u homosexual –aunque contradictorio en sí mismo- forma parte del trastorno cultural y político que se pretende promover e implantar, para degradar la institución matrimonial, célula básica de toda comunidad nacional[2].
En Estados Unidos en particular, y en varios países desarrollados en general, hay cientos de fundaciones y organizaciones “privadas” que se dedican desde hace años a difundir e implantar en todo el mundo, sobre todo en los países del Tercer Mundo, este modelo típico del american way of life, que tiene como finalidad promover el libre desarrollo de la personalidad, basado en una cultura y en un sistema de valores fuertemente individualistas. Entre otras instituciones, laInternational Gay and Lesbian Human Rights Commission (IGLHRC) y la Astraea Lesbian Foundation for Justice se ocupan exclusivamente de promocionar y legitimar las condiciones de vida de las poblaciones lésbicas, gays, bisexuales y transexuales.
2. Como es público y notorio, en nuestro país esta ofensiva legislativa y judicial pro gay ha sido llevada a cabo en particular por la Federación Argentina Lésbica, Gay, Bisexual y Transexual (FALGBT), presidida por María José Rachid, acompañada en su proselitismo, entre otras personalidades, por Marcela Romero y por Marcelo Ferreyra. Lo que se encubre y oculta es que ésta última no sólo es la primera transexual argentina que obtuvo una nueva personalidad jurídica como mujer, luego de operarse, sino que además forma parte del cuerpo de Consejeros Internacionales de IGLHRC, mientras que el segundo de los nombrados es el Coordinador del “Programa de IGLHRC para Latinoamérica y el Caribe” de la mencionada organización gringa[3].
En otras palabras: más que estar en presencia de un “reclamo de la sociedad argentina”, en realidad estamos bajo el fuego de una iniciativa imperialista, ya que está apoyada e impulsada desde el exterior por una organización yankee asentada en una de las capitales del poder financiero internacional, destinada a su vez a implementar una agenda socio-cultural de cuño y matriz anglo-yankee, ajena a nuestra idiosincrasia y tradición indígena-iberoamericana.
El mismo organismo reconoce su carácter yankee imperialista, por cuanto afirma explícitamente que tiene su “Cuartel General” en la ciudad de Nueva York (en 80 Maiden Lane, Suite 1505, NY 10038) y dos “Oficinas Regionales”, una para Latinoamérica y el Caribe (radicada en Buenos Aires) y otra para África (radicada en Cape Town, Sudáfrica).
Una de las instituciones de las que la IGLHRC recibe subsidios y respaldo es Astraea Lesbian Foundation for Justice, creada en Estados Unidos en 1977 como fundación feminista orientada a remediar la falta de financiamiento que afectaba a las mujeres específicamente lesbianas y a las mujeres de color. Es la única fundación existente a nivel mundial que se ocupa exclusivamente de respaldar a las organizaciones lésbicas-gays-bisexuales-transexuales, tanto en Estados Unidos como a nivel internacional[4].
Ahora bien, no hay que olvidar que ambas organizaciones yankees reciben respaldo financiero de la Ford Foundation[5]. En consecuencia, bien se puede decir que ambas instituciones forman parte del dispositivo que tiene a la Ford Foundation como instrumento principal, destinado a difundir internacional y planetariamente los criterios, valores e ideología de la política imperialista impulsada por el establishment angloamericano a través de los organismos de inteligencia y del Departamento de Estado norteamericano. En este sentido, esta fundación en particular es la que ha sido sistemáticamente utilizada para promover políticas culturales “pro-yankees” que no podían tener reconocimiento oficial[6]. Si a ello le agregamos que,históricamente, la Ford Foundation ha sido dirigida y conducida por personajes que, antes o después de su gestión, han sido funcionarios de la inteligencia americana y de fundaciones propiedad de la familia Rockefeller, podemos afirmar con absoluta certeza que la Ford Foundation es una institución “caritativa sin fines de lucro” al servicio de la política imperialista del poder financiero internacional y de los Estados controlados por este poder[7]. En tal sentido, todo lo que apoya, respalda y subvenciona la Ford Foundation está al servicio del imperialismo internacional del dinero, como en este caso en particular. Por eso recibe tanto apoyo y difusión de los medios de comunicación y del progresismo vernáculo, dependiente financieramente en forma absoluta del mencionado imperialismo pérfido y falaz.
3. El abierto apoyo que este proyecto recibe por parte del “sultán” de la Patagonia pone en evidencia que, como ha dicho él mismo en algunas oportunidades, no ha cambiado sus convicciones al ejercer la primera magistratura del país: juvenil militante en el campo de la usura setentista, ha gobernado en función de los intereses del imperialismo financiero y, por último, como coronación de su aporte a la degradación de nuestra Nación en granja-colonia del clan Rockefeller, se proyecta como promotor de la reingeniería social antihumanista, antipopular y anticristiana que promueve la cruel y rapaz oligarquía parasitaria de raíz angloamericana.
En otras palabras: el juvenil “revolucionario” ¿montonerito? de los ´70, aunque se ponga una máscara de progresista “peroncho” es, en realidad, absolutamente funcional a la oligarquía imperialista mundial que se está apoderando de las riquezas que pertenecen en esencia a los pueblos y naciones del orbe. Por eso es que en los últimos años esta monarquía bicéfala patagónica ha sido agasajada y aplaudida por la elite financiera de Wall Street. Son progresistas que en este caso van a la rastra de una maniobra política de organizaciones extranjeras que desde los centros de poder promueven a nivel planetario el american way of life, para salvaguardar la seguridad nacional de Estados Unidos y sus intereses de ultramar. Esta monarquía se abraza a “caudillitos revolucionarios” del Caribe pour la galerie, pero se arrodilla ante los Rockefeller; escribe con la mano izquierda, pero firma y rubrica con la mano derecha.

Néstor Kirchner y  David Rockefeller
Néstor Kirchner con David Rockefeller y William Rhodes (Julio de 2003)
Cristina de Kirchner con David  Rockefeller
Cristina F. de Kirchner con David Rockefeller (Setiembre de 2008)
[1] Como hemos afirmado y mostrado en reiteradas oportunidades, este esquema integral para el control de la natalidad fue explicitado detalladamente en el informe elaborado en 1972 por una Comisión creada en 1969 por el presidente Richard Nixon y presidida por John Davison Rockefeller III, titulado Population and the American Future. Pensado para control el crecimiento poblacional en Estados Unidos, este informe le sirvió a Henry Kissinger para elaborar dos años después el famoso Memorando 2007/74, que tiene como meta (ya que está vigente hasta hoy) controlar el crecimiento poblacional mundial para proteger la seguridad nacional de Estados Unidos y de sus intereses de ultramar.
[2] Concebida esa mutación radical del sistema político y cultural como una nueva era que haría posible una “segunda revolución estadounidense”, uno de sus elementos lo constituye “una visión positiva de la sexualidad”, pensada como una “actitud relajada y abierta hacia la sexualidad humana” y como un “descarte de los roles estereotipados de lo masculino y femenino”, tal como lo ha definido John Davison Rockefeller III en su obra The Second American Revolution, publicada en 1973 por Harper & Row Publishers, (Part One, VI, p. 46).
[3] IGLHRC, Annual Report 2007-2008, pp. 31-32 y 15.
[4] En http://www.astraeafoundation.org/about/.
[5] IGLHRC, Annual Report 2007-2008, p. 25. Astraea Lesbian Foundation for Justice, Annual Report 2009, p. 26.
[6] Red Voltaire, «La Fundación Ford, fachada filantrópica de la CIA», en http://www.voltairenet.org/article123675.html?var_recherche=fundaci%C3%B3n+ford?var_recherche=fundación%20ford, el 31 de enero de 2005.
[7] James Petras, «The Ford Foundation and the CIA: A documented case of philanthropic collaboration with the Secret Police», en http://www.rebelion.org/petras/english/ford010102.htm, el 15 de diciembre de 2001.

viernes, 9 de julio de 2010

El matrimonio es la unión exclusiva de varón y mujer


Entrevista a Monseñor Antonio Marino, obispo auxiliar de La Plata

Buenos Aires, 5 Jul. 10 (AICA)

“El matrimonio es la unión fiel, exclusiva y duradera de varón y mujer, para la mutua realización y plenificación personal y para la transmisión de la vida humana. Esta unión responde a la condición sexuada del ser humano, varón y mujer”.

Estos simples pero rotundos conceptos forman parte de las declaraciones efectuadas por monseñor Antonio Marino, obispo auxiliar de La Plata, durante una entrevista con AICA.

Monseñor Marino preside la comisión “ad hoc” de la Conferencia Episcopal para el seguimiento de los proyectos legislativos, y tiene la misión de realizar una tarea aclaratoria ante los legisladores, tarea que está cumpliendo intensamente con relación al tratamiento legislativo del proyecto de ley sobre la legalización de la convivencia entre personas del mismo sexo a la que se pretende llamar equívocamente matrimonio. Texto de la entrevista.

-Monseñor, en algunas publicaciones y en comentarios televisivos se dijo: ¿Qué daño te hace que dos hombres que se quieren se casen? Basta con que vos no hagas lo mismo, si eso no te convence. ¿Qué piensa usted acerca de esta posición?

-Preguntar qué daño hace la redefinición del matrimonio según la norma homosexual, es invertir la carga de la prueba. Para todos los ciudadanos, el que quiere acceder a un régimen especial de protección (p.ej. un subsidio o una sociedad determinada), tiene que explicar las razones por las cuales es beneficioso que el Estado se lo dé. El matrimonio es una sociedad privilegiada por el Estado por los fines sociales que cumple (asistencia recíproca, educación de los niños, transmisión de las tradiciones culturales, perpetuación de la especie). En realidad, corresponde a quienes solicitan la redefinición del matrimonio justificar que tienen las mismas características y por lo tanto pueden otorgar los mismos beneficios.

De todas formas, es conveniente saber que en los países en los que se redefinió el matrimonio según la norma homosexual, la institución matrimonial heterosexual se vio severamente perjudicada. La tasa de personas heterosexuales que contraen matrimonio descendió radicalmente. Y los homosexuales que contraen ese llamado “matrimonio” son apenas del 1,5% al 3% de la población homosexual total (aproximadamente el 0,5% de la sociedad, con cifras variables según el caso). Quiere decir que redefinir al matrimonio imponiéndole una definición homosexual causa daño a la institución heterosexual.

También causa daños a los hijos. El lugar para que un niño acceda a su derecho al desarrollo integral es el hogar conyugal estable y sano entre marido y mujer. A partir de la redefinición homosexual del matrimonio, se ha incrementado radicalmente la tasa de niños nacidos fuera del matrimonio. Los niños nacidos fuera del matrimonio se ven expuestos a mayor inestabilidad en las relaciones de sus padres, lo que les causa discapacidades psicológicas. Los niños crecidos sin alguna de las dos figuras materna o paterna, también tienen trastornos psicológicos. En síntesis, si el activismo homosexual tiene éxito en imponer la definición homosexual del matrimonio, también los niños se verán perjudicados.

-Se dice también que hay que respetar el derecho a la privacidad. El Estado no puede ingresar en el fuero privado de las personas, porque éste pertenece a Dios y a su conciencia. ¿Es esto así?

-Es verdad que el Estado no puede ingresar en el fuero privado de las conciencias de las personas. Tampoco puede ingresar en sus prácticas y elecciones sexuales. Pero esa privacidad ya se respeta ahora. Si ellos quieren, pueden unirse, relacionarse y convivir sin que el Estado intervenga.

Otra cosa muy distinta es pretender que el Estado redefina la institución heterosexual del matrimonio. Eso no es una pretensión de respeto a la privacidad, sino una invasión de la esfera pública y la imposición de su definición de matrimonio a las parejas heterosexuales. Es decir, que aquí no estamos discutiendo el derecho a la privacidad, sino la pretensión de publicidad de sus uniones.

-¿Qué piensa usted sobre la afirmación de que es discriminatorio negar el derecho a “casarse” a personas del mismo sexo?

-El derecho a casarse no es un derecho universal, sino que está constreñido a ciertas restricciones en beneficio de la finalidad de la institución matrimonial. Todas las personas (también las que practican la homosexualidad) tienen derecho a casarse. Pero tienen que cumplir con las formalidades de la institución, a saber: el matrimonio tiene que ser entre varón y mujer, no puede ser entre hermanos, hijos o padres, el consentimiento tiene que ser libre y prestado ante un agente público, etc. No se discrimina a los hijos porque no puedan casarse con su padre. Tampoco se discrimina a los homosexuales porque no puedan casarse entre sí.

-¿Por qué, entonces, a quienes no están de acuerdo con el llamado “matrimonio” de homosexuales se los tacha de intolerantes?

-A mí me parece que hay que aprender a convivir con la diferencia. Yo creo que las personas que practican la homosexualidad, por esa sola razón, están acostumbrados a respetar lo que es distinto. Pero los activistas, tal vez sean intolerantes: parece no pueden convivir con las instituciones de los heterosexuales y necesitan redefinirlas imponiendo la norma homosexual a los heterosexuales.

Habría que preguntar si los activistas son verdaderamente representativos de las personas que practican la homosexualidad. Porque sucede una cosa muy curiosa: una vez que se aprueba el matrimonio sólo del 3 al 5% de las personas que se reconocen homosexuales se casan. Eso quiere decir que los activistas no representa al amplísimo sector del 95 al 97% de la comunidad homosexual. Lo que significa que el dicho “matrimonio” no interesa a la casi totalidad de los homosexuales.

Entonces, tal vez sean los activistas y no las personas que practican la homosexualidad, los que no toleren convivir con las instituciones de los heterosexuales y buscan imponer su definición homosexual del matrimonio. No se entiende por qué no se puede respetar lo distinto.

-¿Cree usted que es inconstitucional aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo?

-Sí, y la Argentina podría incurrir en responsabilidad internacional. Los Tratados internacionales que integran la Constitución Nacional, siempre aplican los derechos humanos a las “personas”. En cambio, al referirse al matrimonio, los tratados internacionales constitucionalizados se refieren al “hombre y la mujer”. Luego, no sólo no existe un derecho humano vinculante respecto del derecho al matrimonio de personas del mismo sexo, sino que la Argentina podría violar el derecho constitucional si aprobara una norma de este tipo.

No hay ninguna legislación internacional de ningún tipo (ni recomendaciones, ni fallos) que ordenen redefinir el matrimonio imponiendo la norma homosexual a los heterosexuales. Sí hay recomendaciones de no discriminar a las personas por orientación sexual, pero éstas no incluyen la obligación de abolir el matrimonio heterosexual y redefinirlo, sino que son respetuosas de la diferencia.

-¿Porqué habla de “redefinición” del matrimonio, cuando en realidad simplemente se trata de ampliar la base de personas que pueden contraerlo?

-El matrimonio es la unión permanente y exclusiva entre un varón y una mujer. De él surgen los deberes de cohabitación, fidelidad y asistencia mutua. Estos valores del matrimonio entre personas heterosexuales no se verifican en las uniones homosexuales, que son sustancialmente distintas.

En las uniones homosexuales es muy difícil la exclusividad y la fidelidad. Las personas que se encuentran en uniones o “matrimonios” homosexuales, tienen hasta 8 parejas por año y hasta 500 en toda la vida, según diversos estudios. Son parejas abiertas, que no viven la exclusividad. Por eso, en caso de que se impusiera la norma homosexual, habría que suprimir el valor de exclusividad de los matrimonios en tanto que institución heterosexual.

En las uniones homosexuales no hay permanencia. La duración es aproximadamente y en promedio de 1,5 años a 3, según los distintos estudios. Esto las hace constitutivamente inestables. Por eso, si los activistas redefinieran la institución matrimonial, habría que suprimir la estabilidad, que tanto bien causa a los niños en su desarrollo.

Son más violentas. Las uniones de homosexuales son 30 veces más violentas que el matrimonio entre personas heterosexuales. Las personas que practican la homosexualidad padecen de más ansiedad, tienen más tendencia al suicidio, y consumen con más frecuencia estupefacientes. Esto las hace menos amigables a los niños y menos beneficiosas para el Estado.

-Otra de las exigencias de los activistas homosexuales es la de tener derecho de adoptar niños. ¿Es legítima esta exigencia?

-El Estado tiene interés en el matrimonio porque cumple fines reproductivos y educativos en virtud de sus notas especiales de estabilidad, funcionalidad y exclusión de la promiscuidad; en beneficio de un crecimiento óptimo de los niños. Es lógico que las uniones entre personas del mismo sexo, al no cumplir los mismos roles, no tengan los mismos beneficios del Estado.

Para el desarrollo pleno de su identidad relacional y psíquica el niño requiere un padre y una madre; no dos madres o dos padres. Para los niños es traumático crecer sin un padre y tiene efectos gravemente nocivos ya comprobados por muchos estudios concordantes. También es muy traumático crecer sin una madre.

Un niño no es un medio para que los adultos sean felices, es un fin en sí mismo. Si un niño necesita madre y padre, privarlo por egoísmo adultocéntrico es contrario a la primacía de los derechos de los niños por sobre los de los adultos.

Es verdad que hay estudios contradictorios sobre los efectos de la crianza entre personas del mismo sexo. Pero si hay estudios contradictorios, entonces es que no está claro. Y si no está claro, no se puede hacer experimentos sociales con los niños.

-El matrimonio es una construcción cultural y ha ido cambiando a lo largo de la historia e incluso algunas sociedades aceptan la poligamia. Los partidarios del proyecto de ley que se está debatiendo reclaman: ¿Por qué no aceptar ahora el cambio e incluir como “matrimonio” a las uniones homosexuales”?

-Sí, es una alternativa. También podemos empezar a llamar sillas a las mesas o puertas a las paredes. Pero la alternativa que proponen los activistas homosexuales parte de la base de no tolerar la diferencia. ¿Cuál es el problema de convivir con lo que es diferente? Nadie impide a las constitutivamente distintas uniones entre personas del mismo sexo que sucedan. Cada uno puede privadamente obrar según su conciencia. Lo que no se puede, es abolir y aniquilar por intolerancia lo que es diferente.

Por otra parte, en la historia de las civilizaciones nunca se pretendió llamar matrimonio a las uniones de dos personas del mismo sexo.

-Si se define al matrimonio a partir de su finalidad procreativa, ¿pueden formar un matrimonio un varón y una mujer que no pueden tener hijos?

-Claro, mucha gente sostiene este punto. La finalidad procreativa del matrimonio supone la posibilidad física que tienen varón y mujer de copular procreativamente, no que de hecho dicho acto se practique. Hablar de la apertura a la transmisión de la vida del matrimonio es reconocer el dato que aporta la biología. Es obvio que las personas que se casan después de una determinada edad no pueden tener hijos, o que muchas parejas desearían tenerlos y no pueden, pero existe una analogía: la cópula que hipotéticamente (dadas las circunstancias) podría producir la filiación es posible entre ellos. En cambio, no es posible entre dos hombres y dos mujeres.

El acto de unión conyugal entre varón y mujer, de suyo, está abierto a la vida, aún cuando por alguna circunstancia la procreación no ocurra.

-En definitiva, ¿qué es el matrimonio? ¿Por qué el matrimonio es solo entre varón y mujer?

-El matrimonio es la unión fiel, exclusiva y duradera de varón y mujer, para la mutua realización y plenificación personal y para la transmisión de la vida humana. Esta unión responde a la condición sexuada del ser humano, varón y mujer. En tal distinción de los sexos encontramos una riqueza que nos habla del carácter relacional de toda persona, de que no somos seres cerrados en nosotros mismos sino abiertos al encuentro con el otro, que nos plenifica y se abre a la vida. Al querer redefinir el matrimonio, estamos borrando la riqueza de la diversidad sexual y su complementariedad. Le enseñamos a las futuras generaciones que la mujer o el varón son prescindibles para la familia.

Por eso, detrás de la afirmación de que el matrimonio es entre varón y mujer subyace un principio antropológico fundamental: la complementariedad entre lo masculino y femenino se expresa en esa institución que es el matrimonio, que expresa la mutua donación para toda la vida y que, por la garantía que ofrece esa mutua donación, es el ámbito propio y exclusivo para la unión sexual, que de suyo los une y está abierta a la vida.

-¿En qué se relaciona el matrimonio con la ley natural? ¿Por qué redefinir el matrimonio a partir de las uniones de homosexuales es contrario a la ley natural?

-La naturaleza del hombre es sexuada. De esa naturaleza surge una inclinación espontánea del hombre a unirse con una mujer y preservar de esa manera la especie humana. Los padres naturalmente tienden a cuidar a sus hijos y educarlos. De esta unión de hombre y mujer, perdurable y exclusiva para la óptima educación de los hijos, nace la institución natural del matrimonio. El matrimonio es de “ley natural”, porque expresa una dimensión constitutiva de la naturaleza humana.

La tradición clásica del pensamiento llama “ley natural” a aquella norma de conducta que expresa esas inclinaciones espontáneas que surgen de la naturaleza humana. Esas leyes naturales están orientadas hacia el fin del hombre. Si el hombre vive según su naturaleza, se plenifica y es feliz. Si el hombre contraría su naturaleza, muchas veces sufre y se siente incompleto: o bien se deshumaniza o se sobrehumaniza (cuando sucede una renuncia en orden a ideales más altos).

La ley natural se refiere a bienes que no son disponibles por el legislador, porque la naturaleza humana escapa a la potestad del legislador. Por más que el legislador dijera que el ser humano es algo que no es (por ejemplo, cuadrúpedo); el hombre seguiría siendo lo que es (en el ejemplo, bípedo). El hombre es lo que es y la ley no puede desfigurar ese dato. Ni siquiera la totalidad de los legisladores pueden modificar la naturaleza del hombre.

De ahí que el matrimonio, constituyendo una institución natural regida por la ley natural en orden al fin del hombre y el bien común de la sociedad, sea indisponible para el legislador.+

Franco Zeffirelli, "maricón" (SIC) confeso, tacha el Orgullo Gay de «horrendo» y politizado .


«Soy maricón, no lo escondo, pero no gay, una palabra que me parece ofensiva y obscena. Lo que uno hace en la cama es cosa suya, es un asunto privado», así de claro habla Franco Zeffirelli, el famoso cineasta que ha recibido hasta 14 nominaciones a los Oscar y, entre la que destaca «Jesús de Nazareth», rodada en 1977.

«No soporto el exhibicionismo, me parece una cosa horrenda los desfiles del Orgullo Marica. Y me irrita profundamente que haya gente que quiera convertir ese asunto privado en una cuestión política», declara Zeffirelli al Magazine de El Mundo.
Contra los matrimonios homosexuales
«Estoy en contra de los matrimonios entre maricones, me parece una provocación, una forma de atacar a la iglesia. Existen medio s legales para hacer un pacto con tu pareja; sólo tienes que ir al abogado y firmar un contrato privado».
Sobre la adopciones de niños por parte de los homosexuales tampoco se muerde la lengua: «Un niño necesita de un padre y de una madre. Yo lo sé mejor que nadie. Mi madre murió cuando yo tenía seis años y mi padre fue siempre una figura ausente. Sé que me hago muchos enemigos diciendo estas cosas, pero es lo que pienso».

viernes, 2 de julio de 2010

Feliz día de la homosexualización, obra de la Fundación Rockefeller


Para el que todavía no se haya enterado, la Fundación Rockefeller financió al zoólogo Kinsey, autor del fraudulento informe que dio pie a la leyenda urbana del 10% de homosexuales (Buscad el vídeo “The kinsey cover up” en Youtube). Una cifra que se ha superado ampliamente en la actualidad gracias al programa desarrollado por los ingenieros sociales que crearon la guerra de sexos cuya consecuencia lógica es que los hombres y las mujeres no se puedan… ni ver.
Hace como tres años, mi fiel compañero Greg Grisham y un servidor acudimos a la manifestación del orgullo gay de Madrid (patrocinada por el gobierno de derechas del PP, más los partidos de izquierdas PSOE e IU, más los sindicatos “de clase”) con una pancarta que los zombies de Rockefeller consideraron “demasiado radical”. En mi vida me he reído tanto como cuando un travesti me hizo una entrevista para Chueca TV sobre el contenido de la pancarta y les dije, muy serio yo:
-Dado el nivel de violencia entre los géneros, creemos que lo mejor es que se implante la homosexualización obligatoria de toda la población y se prohíban las relaciones sexuales entre hombre y mujer. Los niños sólo se deberían concebir en probetas y no mediante esa absurda y animal práctica del pene que entra en la vagina.
(Evidentemente, un guiño a Aldoux Huxley y su “Mundo feliz”, que se hizo realidad a principios del siglo XXI).

PD: Por si no vivís en Madrid, y no creéis lo que os digo, mirad el programa de actos: ¡el día de la homosexualización tiene muchísimas más actuaciones (todas gratuitas) que las fiestas patronales de Madrid (San Isidro y la Paloma)! Por cierto, ¿NO ERA QUE HABÍA UNA CRISIS TAN GRANDE QUE HABÍA QUE RECORTAR EL SUELDO A LOS FUNCIONARIOS? (El programa de homosexualización es tan importante para el Poder que no conoce de recortes presupuestarios).

Conclusión: el Poder quiere que las niñas vayan por un lado, y los niños, por el otro.

PD 2: Si os acordais, el asesinado presidente polaco Lech Kaczynski se opuso como ninguno al matrimonio gay hasta el punto que supuso un conflicto dentro de la UE… Adivinad dónde se celebra el mayor circo en pro de la homosexualización este año…. ¡Bingo! ¡EN POLONIA! jajajajjaa. Más claro, el agua, ¿no?

Como últimamente todo lo que pido se cumple, voy a decretar la liberación de los documentos oficiales que demuestran la creación gubernamental del movimiento gay, como por ejemplo, algún documento de la UE que pruebe las subvenciones a este movimiento.

A través de : RAFAPAL

jueves, 1 de julio de 2010

¿SE PUEDE MODIFICAR LA HOMOSEXUALIDAD?

Los expertos señalan, en primer lugar, que la homosexualidad no es una orientación «irremediable». Sin embargo, también afirman que no sería realista pensar que las personas con relaciones sexuales de tipo homosexual pueden llegar a la modificación total de su orientación sexual en poco tiempo y sin la ayuda de alguien, aunque está comprobado que muchos pueden mejorar su estabilidad emocional, incluyendo los aspectos sexuales, con la adecuada motivación y ayuda. La terapia en personas con actividad homosexual que están motivadas para el cambio consigue, según algunos expertos, una modificación completa de su orientación homosexual en aproximadamente el 30%. No me estoy refiriendo en este caso a una simple orientación de tipo homosexual sin actividad sexual. En el caso de tratarse, por ejemplo, de personas con una simple duda sobre su orientación sexual, y de que no se hayan producido relaciones sexuales homosexuales, es más sencillo ayudarles.

Evidentemente, una persona con sentimientos homosexuales puede sentirse bien con su orientación sexual y no desear que nadie le ayude a modificarla. Sin embargo, es un hecho que cada vez más estas personas quieren reencontrarse con su heterosexualidad y piden ayuda a científicos y especialistas en este tipo de terapias. No debería sorprender a nadie que tal ayuda se plantee como una opción respetable. Los logros de los especialistas se están presentando, hoy en día, en congresos médicos.

Prueba de su éxito es que hay muchas asociaciones de ex-homosexuales que cuentan sus experiencias biográficas y las dificultades y coacciones que han sufrido a veces desde algunos movimientos de gays y lesbianas por querer ejercer este derecho. Reivindican el derecho a ser tratados, frente a quienes niegan esta posibilidad, y sus interesantes y reveladores testimonios están disponibles en Internet (http://www.peoplecanchange.com).

Hay muchos científicos que ven evidencias abrumadoras para clasificar la homosexualidad como un «desarrollo alterado de la identidad sexual» y que ofrecen ayuda a los homosexuales que así lo desean. Son médicos y terapeutas, y no debe sorprender su disponibilidad en este sentido. Parece crucial evitar la dictadura del pensamiento único y permitir que los científicos que así opinan no tengan que esconder los resultados de sus investigaciones en el armario.

En Estados Unidos hay diferentes asociaciones que se dedican al tratamiento y apoyo de personas con actividad homosexual, como Homosexuales anónimos, Exodus, Courage o grupos profesionales como el NARTH (siglas de una asociación nacional estadounidense para la investigación y la terapia de la homosexualidad) que agrupa a terapeutas del mundo entero especializados en el tema.

Expertos como Spitzer, que fue uno de los psiquiatras responsables de que finalmente no se clasificara a la homosexualidad en el manual diagnóstico de enfermedades publicado en 1980, se han dado cuenta de sus equivocaciones y son hoy expertos en la terapia de personas con sentimientos homosexuales; algunos trabajan en NARTH. El Dr. Spitzer publicó en 2003 el resultado de su investigación, donde demostraba los siguientes hechos con bastante contundencia (Spitzer, 2003):

• la modificación completa de la orientación homosexual hacia una orientación heterosexual es posible.

• el 85% de los hombres y el 70% de las mujeres del estudio que habían solicitado la ayuda de especialistas referían una insatisfacción emocional con el estilo de vida homosexual.

• aunque algunos no consiguieran modificar completamente su orientación sexual, referían mucha satisfacción con los cambios parciales logrados hacia la heterosexualidad.

• no se encontró ninguna evidencia de que la terapia de reorientación pudiera ser perjudicial para estas personas. Por el contrario, los gays y las lesbianas atendidos afirmaban haber recibido muchos beneficios más allá del cambio de orientación sexual.

Spitzer acababa afirmando que no parece lógico, ni está justificado por los datos científicos, que organismos como la Asociación Americana de Psiquiatras desaconsejen estas terapias inofensivas, a quienes libremente quieren probarlas, mientras que sí recomienden abierta y extensamente las «terapias afirmativas» para «ayudar a personas con orientación homosexual a asumir su homosexualidad».

Las personas con sentimientos homosexuales que buscan ayuda también suelen aducir que lo hacen por los motivos siguientes: presión social, deseo de tener una familia propia, malas experiencias por la inestabilidad de las relaciones homosexuales, y rechazo personal ante el estilo de vida homosexual.

Por último, no parece lógico argumentar a favor de la normalidad de la homosexualidad basándose en que el éxito de estas terapias es más o menos modesto. Tampoco son siempre exitosos otros muchos tratamientos que se utilizan en Medicina para muchas enfermedades o alteraciones y esto no nos lleva a cuestionar si el paciente está verdaderamente mal o no. Esto debería, en cualquier caso, animar a especialistas y terapeutas a seguir trabajando en este campo para mejorar tanto la comprensión de la homosexualidad como los conocimientos para evitarla y para ayudar a quienes lo soliciten.

Una actividad de riesgo para la salud

Existe la idea generalizada de que entre una persona con actividad homosexual y otra que no la tiene no hay grandes diferencias, exceptuando su «orientación sexual». En realidad, las personas con comportamiento homosexual presentan, de hecho, más problemas de salud específicos a su condición y/o estilo de vida. En un estudio que se publicaba en 1997 se objetivaba que los colectivos de hombres con actividad homosexual presentaban una esperanza de vida parecida a la existente en 1871, fundamentalmente debido a la epidemia de SIDA. En diversos estudios recientes se encuentran mayores intentos de suicidio o ideas de suicidio, mayores incidencias de depresión, neurosis, desórdenes de la conducta y consumo de drogas legales o ilegales que en la población heterosexual.

Estos resultados se confirman tanto en hombres como en mujeres con actividad homosexual, y también en países donde no existe una presión social contra estas personas, de tal manera que no parece convincente el argumento de que dichos problemas son solamente resultado del rechazo social que pudieran sufrir. La realidad parece más compleja. Cfr. Schlatter J, Irala J, Escamilla I, «Psicopatología asociada a la homosexualidad», Revista Medicina Universidad de Navarra 2005, 3:69-79.

Por ejemplo, se describen varias posibles causas de estos síndromes depresivos en personas con sentimientos homosexuales en la literatura científica. Algunas personas no se sienten cómodas al observar la naturaleza compulsiva y promiscua de su sexualidad; otras sufren al observar la dificultad que tienen para relacionarse adecuadamente con el sexo opuesto y al constatar que la posibilidad de tener una familia propia es lejana. Esto se describe como una «pérdida psicológica» que nunca será posible compensar del todo, a pesar de los intentos que hay actualmente para favorecer el matrimonio, la adopción y los derechos de herencia entre personas con actividad homosexual.

Por último se describe, con mayor frecuencia cada vez, el problema de identidad, aislamiento y pérdida de relaciones sociales, incluso dentro de sus propios entornos, que están experimentando muchas personas con actividad homosexual al llegar a ciertas edades donde ya no cuentan con la fuerza y atractivo de su juventud. En este sentido, hay cierta preocupación de algunas autoridades de Salud Pública porque en estos grupos crece, además, el número de consumidores de drogas como el speed. Esta droga es devastadora porque produce una desinhibición del consumidor que le hace vulnerable a tener un gran número de relaciones sexuales. Así, no se cohíben ante el sexo con personas anónimas buscadas incluso en Internet, sin preocuparse de que estén o no infectados por el virus del sida y sin ni siquiera evitar conductas sexuales arriesgadas, desaconsejadas incluso por algunos grupos de autoayuda de gays y lesbianas y desde las autoridades sanitarias (Specter, 2005; Wong, 2005).

Este proceso de abandono a la sexualidad anónima puede ser una de las consecuencias previsibles de haber dado a un tipo determinado de sexualidad un papel excesivamente central en sus vidas.

Los especialistas en la terapia de la homosexualidad dicen que, en las personas con sentimiento o actividad homosexual que buscan ayuda, suele haber una causa objetivable (por ejemplo, una de las razones descritas en la figura anterior), y suelen coexistir problemas como trastornos de la personalidad y pensamientos con rasgos de tipo obsesivo compulsivo, rasgos neuróticos con tendencia a la autocompasión y de dominio difícil, porque los elementos causantes le son inconscientes. Todos estos rasgos les pueden afectar dolorosamente, porque son conscientes de tenerlos. Además, se encuentra una mayor incidencia de trastornos del comportamiento alimentario, de hipersexualidad, y más violencia doméstica que entre heterosexuales (Owen, 2004).

Por todo lo anterior, no se puede afirmar que la actividad homosexual constituye «un estilo de vida saludable» o «indiferente» para la salud. Se puede decir, por el contrario, que se acompaña de sufrimiento personal de muchos individuos con orientación y actividad homosexual y de sus seres queridos, por cuestiones relacionadas con la salud.

A algunas personas les pueden resultar sorprendentes los datos epidemiológicos que se acaban de describir. Las experiencias personales con gentes cercanas que podamos conocer, y que aparentemente no presentan los problemas que hemos descrito, no deberían acabar enmascarando la verdad. La realidad de los hechos se comprueba en estudios de poblaciones enteras que tienen en cuenta lo que ocurre en la biografía de muchas personas tras un seguimiento prolongado en el tiempo, y no en experiencias personales que suelen ser más parciales y pueden desfigurar la realidad.

La epidemiología es la ciencia cuyo objeto es estudiar las cuestiones relacionadas con la salud de las poblaciones, utilizando diversos métodos y diseños de manera que se puede llegar a conclusiones lo más correctas posibles.

El estudio objetivo de poblaciones humanas es complejo, y no es infrecuente que algunas investigaciones lleguen incluso a conclusiones contradictorias o no definitivas al examinar una misma cuestión. En este caso, se valoran criterios metodológicos de calidad, como el tamaño de la muestra, la adecuación del análisis estadístico, la representatividad de las muestras estudiadas, la presencia o no de sesgos en los cuestionarios empleados o en los resultados, etc., antes de aceptar una conclusión determinada. Por el contrario, nuestra experiencia personal siempre tiende a ser parcial.

Qué hay detrás de la ideología de la no discriminación


A propósito de la pretendida igualdad jurídica entre las uniones matrimoniales y las parejas homosexuales

Introducción

Motivan nuestras reflexiones lo ocurrido
en torno a las peticiones formuladas y obtenidas por diferentes parejas homosexuales, que pretenden ser reconocidos como “matrimonio”, como también las presiones de los diferentes organismos que encarnan el lobby “gay” –eufemismo utilizado para volver simpáticos ciertos comportamientos.

La pretensión de lograr la igualdad jurídica entre quienes practican la contranatura y los verdaderos matrimonios está fundamentada en la ideología de la no discriminación. A su vez, esta “no discriminación” se presenta como ligada, de forma necesaria, con el planteo de los derechos humanos.

La ideología de la no discriminación no nace como fruto de nobles preocupaciones por la equidad en el trato de personas diferentes, ni como un deseo de evitar la acepción de personas, evangélicamente considerada, sino que su origen se halla en la pretensión de ser un ariete más levantado contra el Orden Natural, al pretender que toda distinción –por el sólo hecho de ser tal– sea mala. Hablar en términos de varones y mujeres, mencionar que existen comportamientos contra la naturaleza equivaldría, para esta ideología, a un acto ilegítimo, que debe ser penado por la ley y condenado por la opinión pública.



Cómo entra la cuestión de la tolerancia

Al respecto del debate sobre el supuesto matrimonio entre homosexuales, fue falaz la invitación a aceptarlo con el argumento que el mismo “no volvía la homosexualidad obligatoria” sino solamente reconocía su carácter “opcional”, protegiéndolo con la fuerza de la ley. Pero veamos qué implica la tolerancia irrestricta.

Si el error, no por virtudes propias sino por una obvia coherencia del discurso, pretende exclusividad, cuánto más –y cuán legítimamente– la verdad debe exigir lo mismo. Lutero, por ejemplo, no sólo buscaba la divulgación de su herejía sino que además buscaba aplastar aquellas tesis opuestas a la suya.

El culto a la tolerancia propone la búsqueda de una pretendida convivencia pacífica del error y la verdad, de lo feo y lo bello, de lo malo y de lo bueno, de los comportamientos antinaturales y los naturales. En el tema que nos ocupa, verdad equivale a naturaleza, mientras que error equivale a contranaturaleza.

¿Advertimos que nos están pidiendo que toleremos entonces, junto al modelo natural y recto, las uniones entre invertidos? La tolerancia de estas conductas parece poco: no obstante, hay una verdadera trampa. ¿En qué consiste? En ésto: cuando quienes se comportan conforme a la naturaleza toleran los comportamientos perversos y desordenados, la primera opción –la buena– no puede sino ir perdiendo su carácter exclusivo y volverse “una alternativa más” y no “la alternativa” a la hora de descubrir el verdadero sentido, origen y finalidad de la sexualidad humana.

La palabra «matrimonio»

Pero ¿por qué buscan que se admita a la unión que ellos fomentan bajo el término matrimonio? ¿Acaso no podría pensarse otra palabra? ¿No les basta hacer lo que quieren, al margen de todo código moral?

Estamos en el meollo de la guerra de las palabras. La importancia que ellos conceden a la palabra matrimonio es signo de algo que no debe pasar inadvertido. Descubramos el principal objetivo de la ideología de la no discriminación: el vaciamiento del significado de las palabras, para obtener deliberadamente la ruptura de la capacidad del discernimiento en las inteligencias.

Como reseñó el boletín Notivida el 9 de noviembre de 2009, María José Lubertino, hoy ex titular de la INADI, se expresó como sigue. Ella “destacó que al Plan Nacional contra la Discriminación adhirieron 21 provincias y que ese Plan tiene un acápite que contempla la no discriminación por orientación sexual; en este acápite, dijo, está la unión de homosexuales, aunque no prevé que sea «matrimonio», denominación que ella considera «sustantiva»”.

Lubertino advierte la importancia de tomar el control de la palabra y refugiar bajo su paraguas tanto la verdadera familia como las uniones contra la naturaleza. Sustantiva debe entenderse como no negociable, como objetivo principal, el cual –de no lograrse– implicaría la derrota.

En el mismo sentido, Antonio Poveda –Presidente de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de España– dijo: “Tiene que ser matrimonio, lo contrario es discriminatorio”.

¿Es tan importante la palabra matrimonio? ¿No son acaso cuestiones de palabras, pero no de cosas? ¿No podría valer lo mismo cualquier otra palabra? ¿Acaso nosotros estamos discutiendo palabras o estamos discutiendo cosas?

Tanto por el fundamento que la palabra tiene, como por el interés de los enemigos del Orden Natural, queda patente qué importancia tiene el control de un vocablo. Las palabras significan cosas y cada una de ellas contiene, en sí misma, una capacidad directa de influir sobre las mentes:



“Esta vía de influencia mental es tan real y tan profunda, que ha podido decirse que quien posea el arte de manejar las palabras poseerá la de manejar los espíritus. Su influencia será cada vez mayor a medida que las generaciones nazcan ya en el seno de un lenguaje manipulado y «dialectizado»”[1].



¿Qué es lo que sucede cuando una misma palabra ya no significa única y exclusivamente una cosa sino que, también, puede significar su contradictoria? ¿Qué ocurre? Sucede la funesta tolerancia y coexistencia de la verdad con el error, al amparo del mismo techo.

La tolerancia de la verdad para con el error es lo que comienza a ablandar y a suavizar, lenta pero inflexiblemente, la doctrina. Si el mismo término («matrimonio») comienza a significar, indistintamente, tanto una realidad natural como otra contra la naturaleza, la norma legal que termine autorizándolo desdibujará y, si fuera posible, aniquilará la diferencia entre lo natural y lo antinatural. Donde no hay límite que distinga todo está permitido, porque no hay nada que diferencie lo permitido de aquello no-permitido.

Lo oculto y lo manifestado

El INADI se dedica a condenar a aquellas acciones que señala como “discriminatorias”. Pero hagamos una aclaración importantísima. Nuestro camino para oponernos frontalmente al INADI pasará por restaurar el hábito noble y diferenciador de las palabras. No es el caso demostrar que el Orden Natural no es discriminatorio: el caso es demostrar que no toda discriminación es, en sí misma, injusta.

El caso es demostrar que aquellos que defienden y fomentan la ideología de la no discriminación, están interesados –por lo mismo– en que no haya luz, porque sus obras son malas.

Si lograran hacernos creer que no hay línea divisoria entre la naturaleza y la contranaturaleza, entonces “tendrían derecho” a hacer de sus vidas lo que se les antoje. Así las cosas, nos preguntamos: ¿Qué hay detrás de la ideología de la no discriminación? ¿Qué es lo que se manifiesta y qué lo que se oculta en esta pretensión?

El odio a la luz.

La luz distingue. La luz marca el límite, marca la definición.

Definir significa marcar el fin, el límite, la línea y el contorno de las cosas: “A partir de aquí esto es, a partir de allí esto no es”. La definición implica un “sí” tanto como implica un “no”.

En nuestro caso, la luz a la cual nos referimos es la luz de la inteligencia, el logos participado en el hombre.

Pero para obrar el mal, sin amonestaciones ni alarmas a su conducta, es necesario que los hombres se quiten los ojos. Para quitarse los ojos deben negar el hábito diferenciador y discriminatorio de la inteligencia: la facultad del discernimiento.

“¡Ay de aquellos que llaman bien al mal y mal al bien…!”

La heterosexualidad es lo natural, la homosexualidad lo antinatural. Esto es así y ningún artilugio semántico o lingüístico puede disimular el hecho de que la complementariedad entre los órganos sexuales masculino y femenino no es convencional, no es arbitraria, no es histórica, no es fruto de un contrato entre sociedades. Esta complementariedad, “vinculación”, “adaptación” de una función a su facultad, tampoco es convencional, tampoco puede ser fruto de decisiones humanas, ni es sujeta a los cambios del tiempo, ni es fruto de diversas estructuras de pensamiento de cada sociedad.

¿Y con qué palabra designamos a lo que ni es convencional, ni arbitrario, ni histórico ni fruto de la sociedad? ¿Con qué palabra designamos a lo que no está sujeto a la voluntad ni a los contratos ni a las estructuras del cambiante pensamiento del hombre?

Con la palabra “naturaleza”.

¿Esto es “discriminación”? Sí, pues es distinción. Discriminación justa.

¿Esto debe ser penado por la ley, como pretende el INADI? No, porque es la verdad.

¿Nuestra tarea? Predicar la verdad y condenar el error. Practicar la naturaleza y reprobar la sodomía.

Es necesario predicar la buena, sana y santa intolerancia de la verdad para con el error, de lo bueno para con lo malo, de lo bello para con lo feo y, finalmente, de los comportamientos ordenados, en la línea y en el deseo del plan de Dios, para con los comportamientos y acciones desordenadas:

“¡Ay de aquellos que llaman bien al mal y mal al bien, que cambian las tinieblas en luz y la luz en tinieblas…!”[2].

Si la ideología de la no discriminación tiene entre sus principales preocupaciones la manipulación y el manoseo del lenguaje, señal es que es precisamente allí en donde nosotros debemos librar la batalla de restaurar el noble y luminoso significado de las palabras.

Así las cosas, la palabra discriminación se convierte en una «palabra-talismán». Debe desenmascararse el sofisma central de esta ideología, que consiste en desvincular el acto de su objeto, para condenar de forma anticipada e inapelable –manipulando las emociones y los sentimientos que causa la sola mención de este vocablo– el acto mismo, aunque éste reciba su calificación moral según su objeto y sólo según su objeto. La ideología de la no discriminación omite y se desentiende deliberadamente de las cuestiones principales: la verdad y justicia del acto discriminatorio.

Un diagnóstico autorizado

Ciertamente es un consuelo para nosotros encontrarnos en buena compañía al tener que describir un diagnóstico de este tenor. El Dr. Mario Sacchi explica que

“la aversión reciente a la discriminación lleva a repudiar la discriminación esencial y perentoria entre el bien y el mal, de donde no puede disimular su ambición de destruir el mismo principio del orden moral, que descansa en la máxima discriminatoria bonum faciendum, malum vitandum…”.

El Dr. Sacchi señala también grotescas contradicciones internas: “Estos revoltosos, quienes decían recusar toda discriminación, discriminaban a los discriminadores (nosotros) y a los enemigos de la discriminación (ellos) y pedían discriminatoriamente castigos para sus discriminados, i. e., los hombres que discriminan”. Y cierra el párrafo firmemente: “En suma, la logomaquia antidiscriminatoria hoy en pleno auge no puede disimular sus raíces cabalmente sofísticas”. ¿Y por qué logomaquia y sofística? Porque la logomaquia es aquella discusión en que se atiende a las palabras y no al fondo del asunto. Quienes la practican eluden pronunciarse sobre las cosas –porque quedaría patente su no conformidad con las mismas–, relegando el respectivo juicio a una eterna nebulosa. Y es sofística, porque la ideología de la no discriminación entra en la categoría de las siguientes tipos de argumentaciones: aquellas que prueban una cosa y su contraria.

Por último, Sacchi hace una seria advertencia:

“es motivo de alarma el que ni los filósofos ni los teólogos se muestren interesados en salir al cruce de la actual inmoralidad antidiscriminatoria, sobre todo cuando la tradición de la ética y de la moral cristiana se halla suficientemente anoticiada de la existencia de un vicio y de un pecado, de inveterada presencia en la historia humana, cuyo estudio teológico y filosófico ha puesto de manifiesto en qué consiste la malicia de la discriminación injusta y la bondad de la discriminación justa y necesaria, esto es, la aceptación de personas, que es el pecado opuesto a la justicia distributiva”[3].

En síntesis: el meollo de la cuestión pasa por la justicia de los actos, y no por los actos en sí mismos. Es aquí donde los católicos debemos colocar el centro de la cuestión y no desplazarlo precisamente donde el enemigo quiere; no preguntarnos, pues, si tal o cual actitud es o no discriminatoria. Preguntémonos, por el contrario, si cabe pensar una discriminación justa.

Conclusión

Creemos que en lo que respecta a este problema el caso es, por último, denunciar la oscuridad del logos en un mundo que no quiere distinguir ni discriminar, pero no porque pretenda acoger desinteresadamente a los extranjeros, no porque desee un trato caritativo y respetuoso para blancos, negros y amarillos; sino porque rechaza a la luz objetiva de la verdad, rechaza el límite que marca diferencias entre lo que es y lo que no es.

Así justifica la homosexualidad. Así justifica, en última instancia, la reducción de la sexualidad humana –traspasada siempre de espíritu, o más aún, ella misma penetrada por lo espiritual– a la pura y desencarnada genitalidad, en donde mientras más próxima está la carne, más lejos están las personas unas de otras; esas uniones homosexuales –contra la naturaleza– donde ocurre la fusión de los cuerpos pero nunca, nunca, la fusión de las almas; en donde la persona queda reducida a materia prima experimentable e intercambiable, como lo atestigua el altísimo índice de promiscuidad de los comportamientos homosexuales. Porque los mismos que ahora luchan por el “matrimonio gay” son los que escriben en graffitis “Ni te cases ni te embarques”. No les interesa el “compromiso” “matrimonial” entre dos personas del mismo sexo; les interesa el desvirtuar una institución natural para que no quede ya sombra de la señorial distinción del intelecto.

Es tal el misterio de la sexualidad que respecto a su despliegue –nos dice Gustave Thibon– no caben términos medios:

“La sexualidad humana está fatalmente colocada en esta alternativa: o fiscalizada y sobrealzada por el amor del espíritu, o prostituida por el pecado del espíritu”[4].

Quienes levantan la bandera de la no discriminación se encuentran –lo sepan o no– desesperados. No cabe duda de que se están negando a sí mismos: rechazan su sexualidad tal como la tienen, ya fuera masculina, ya fuera femenina; rechazan la vocación propia de su cuerpo, rechazan el sentido espiritual, psicológico y biológico de la fusión con el sexo opuesto. Es un sistema de negaciones.

Hay aquí un enfrentamiento con la naturaleza. Una toma de postura inicial y previa, una oposición radical a todo lo que nos sea dado, a todo lo que escapa a nuestro arbitrio.

Proclamemos la verdad, sin suavizarla y sin matizarla indebidamente. Proclamemos que hay discriminaciones y discriminaciones: unas justas, hijas de la inteligencia que es luz; otras injustas, hijas del desorden de las pasiones y de la voluntad. La luz del entendimiento pone en evidencia, hace patente, las cosas; por eso Ernest Hello decía que si quieres desenmascarar a un asesino, nómbrale. Y el nombre es principio de distinción, principio de luz.

Pidámosle a Nuestro Señor que nos de la gracia de siempre amar la luz de la Verdad, sabiendo que si somos fieles a Ella, el Dios Verdadero –el cual recompensa a los trabajadores fieles y laboriosos– nos brindará ya en la otra vida la visión de la Belleza con la cual Se engalana y de la cual, en este valle de lágrimas, sólo atisbamos fragmentos. Belleza que no es sino Él mismo.

Cristo, Logos Eterno y Verbo Increado del Padre, nos dé la gracia de restaurar el logos participado en nosotros mismos, nuestras familias, nuestra sociedad, nuestra Patria.

Juan Carlos Monedero (h)

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[1] Rafael Gambra. El lenguaje y los mitos, Ediciones Nueva Hispanidad, Buenos Aires, 2001, págs. 23-24.

[2] Isaías 5, 20.

[3] Mario Enrique Sacchi. Discriminación e incriminación de la discriminación, Revista Sapientia, 1992, Vol. XLVII, págs. 190-191.

[4] Gustave Thibon. Lo que Dios ha unido (Ensayo sobre el amor), Editorial Librería, Buenos Aires, 1952, pág. 164.