domingo 19 de diciembre de 2010

AMOR, SEXO Y OTRAS PREGUNTAS FRECUENTES


En este post intentaremos responder algunas de las preguntas más frecuentes que nos hacen llegar al blog, aclarando asimismo algunas malas interpretaciones que se hacen con respecto a la finalidad del mismo. Naturalmente si se profundizara en las terapias que tenemos en nuestros enlaces estas dudas serían menos frecuentes, por lo que recomendamos su atenta lectura.

1.- ¿Es pecado amar a una persona del mismo sexo? ¿No se pueden tener amigos del mismo sexo?

Nunca se ha dicho eso. Las posiciones doctrinales tradicionales cristianas, tanto de catolicismo, protestantismo y ortodoxia no afirman tal cosa. Es más, el amor al prójimo es uno de los pilares de la doctrina cristiana. Lo que si se condena es el hecho contra natura de la relación sexual con personas del mismo sexo.

Algunas terapias reparativas no prohíben amar a una persona del mismo sexo, ni toda forma de contacto físico. Es más, en algunos casos se recomiendan manifestaciones de afecto como los abrazos, naturalmente guiados por el terapeuta. ¿Cuál es el sentido de esa práctica? Ayudar a reparar la herida de la falta de afecto que, en casi todos los casos, a conducido a la “identidad homosexual” de la persona. En otras terapias, es recomendable que la persona homosexual tenga un amigo del mismo sexo heterosexual con la que pueda profundizar dentro de su terapia de autoreparación.

En algunos casos es bueno que este amigo resulte “atractivo” para la persona. ¿Para qué? Para que se pueda descubrir “qué es lo que atrae” de la persona y descubrir en ello la herida interior que se necesita reparar. Los casos son casi típicos: Si se descubre, por ejemplo, que lo que atrae del amigo es la belleza física es casi seguro que la persona de pequeña o adolecente se sintió excluída por algún tipo de “fealdad” o “disminución” real o imaginaria por parte de sus padres o amigos, y busca en ese modelo proyectar sus ideales de amor a si mismo. En ese caso se requiere reparar el complejo de inferioridad, la autoestima, etc. Cuando se busca parejas mayores suele ser la búsqueda de un modelo paternal inexistente o distorsionad; en tal caso un amigo puede reparar esa herida con afecto limpio; etc.

Lo que si se debe evitar a toda costa, como ya se dijo,  es la relación sexual consumada; ello a fin de no afirmar la adicción sexual en la personalidad.
Se debe evitar asimismo toda forma de pornografía porque esta última estimulará la adicción y creará no solo una tensión psíquica totalmente opuesta a los intereses de la comprensión psicológica, sino que incluso promoverá en el inconsciente esa confusión grave sobre los conceptos amor/sexualidad que son legítimamente heterosexuales y desprovistos de lujuria (la lujuria es ver a la otra persona como instrumento de satisfacción, se reduce al prójimo a un pene, un ano o una vagina; desechando toda la naturaleza física y espiritual del compañero).

Sintetizando: amor sí; sexo contra natura, no.

2.- Estoy siguiendo una terapia por mi cuenta, pero tengo muchas recaídas que me hacen sentir peor. ¿Qué hago?

Existe una frase muy bonita al respecto: “Lo que hace grande a un héroe no son las derrotas, sino la capacidad para sobreponerse a ellas y continuar”.

Lo malo no es caer, sino quedarse tirado. Cuando uno trabaja con perseverancia en el estudio interior de su psicología, analizando las causas y consecuencias de los pensamientos, deseos y emociones tarde o temprano va liberándose. Naturalmente, no todos tienen la misma velocidad de comprensión. Ni la misma disciplina interior.

Lo que hay que hacer es analizar las causas que condujeron a la caída, pero sin juzgarse ni condenarse; sino aceptándolas como parte del aprendizaje.

En caso de depresión es bueno auxiliarse con el amigo que se recomienda en la terapia ( ya sea el amigo homosexual que comparte la terapia o el amigo heterosexual). Si no hay un grupo cerca se puede participar en grupos como Narcóticos Anónimos y buscar un padrino. Se recomienda siempre asimismo participar en grupos de oración en la parroquia o iglesia local y buscar buenos amigos de apoyo para estos casos.

3.- ¿Puedo tener una pareja de mi mismo sexo, pero sin tener relaciones como parte de mi terapia?

No todas las personas que buscan la terapia reparativa de homosexuales desea una vida heterosexual plena . Algunas optan por una opción de castidad ; pero también hay muchas que comprendiendo que el problema no es el amor, sino la sexualidad  como manifestación externa de un drama más profundo, apuestan por relaciones desprovistas de sexualidad.

Esta alternativa ha dado buenos resultados en algunas personas que han trabajado bien las etapas previas de la comprensión psicológica de las causas de su “homosexualidad”. De este modo se puede suplir la soledad y la falta de afecto que generalmente conducen a las “crisis de adicción homosexuales”; sin embargo para que sea fructífera se requiere que ambos estén trabajando bien en su respectiva terapia. Hay que tener mucho cuidado de no “recaer”. Para ello se necesita trabajar además con un grupo cercano, o por lo menos un consejero externo.

También es muy recomendable que ambos participen de una vida espiritual afín : que ambos oren y pidan juntos, o que lean la Biblia a una hora determinada es bueno.

Es una alternativa difícil para algunos, pero muy provechosa para otros; siempre recordando lo anteriormente dicho: amor sí; sexo contra natura, no. Si se hace de este modo, desde asquí no tenemos ninguna objeción a esta alternativa.

1 comentarios:

Fe Cristiana dijo...

Cuando pensamos en una adicción automáticamente se nos viene a la mente la droga, el alcoholismo pero sin embargo hay una peor y más nociva adicción que estas, en esta enseñanza la conoceremos. Entre otras cosas hablamos de:

La posesión diabólica del alcoholismo.
Ser creyente no es un premio consuelo.
El problema de los creyentes
El mandamiento de Dios para los creyentes.
Premios para la iglesia.
La Gran Clave.
Que atrae la vagancia.
La realidad no invalida la palabra de Dios.
Que es más poderoso que lo que se ve.