miércoles, 16 de junio de 2010

Perseguidores de la ciencia son hoy los Inquisidores del Lobby Gay

La Conselleria de Salud de la Generalitat abrió un expediente informativo a la Policlínica Tibidabo de Barcelona por aplicar terapias para curar la homosexualidad a través de pastillas y tratamiento psiquiátrico, según señala la titular de Salud del Govern, Marina Geli.
Tras donar sangre, en el marco del Día del Donante del que Barcelona es hoy capital mundial, la consellera aseveró que “no existe evidencia científica que sostenga que la homosexualidad deba ser tratada como una enfermedad, al margen de ideologías personales”.
Respecto a personas que puedan vivir este hecho como algo tormentoso y demanden una terapia, la consellera dijo que “no hay que confundir alteraciones emocionales en relación a la vivencia de la propia sexualidad: heterosexualidad, homosexualidad o bisexualidad”.
Geli, señala Europa Press (EP), indicó que ha sido la Dirección General de Recursos la encargada de iniciar esta acción, en el marco de la cual ha solicitado un dictamen a la Sociedad Catalana de Psiquiatría, a través del Plan director de salud mental, cuyo presidente del consejo asesor es el catedrático de la Unviersitat Autònoma de Barcelona (UAB) y jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Vall d’Hebron, Miquel Casas.
El mismo Casas se pondrá en contacto con el psiquiatra Joaquín Muñoz de la Policlínica por sus declaraciones en defensa de las citadas terapias correctivas. En esta línea, la consellera señaló la necesidad de abrir un debate entre los profesionales.
La homosexualidad, recuerda EP, dejó de ser considerada un trastorno en 1973 por la Asociación Norteamericana de Psiquiatría, pero la Organización Mundial de la Salud la mantuvo en su catálogo de enfermedades hasta 1990.
Sí es enfermedad
Al respecto el experto Gerard J. M. Van Den Aardweg, de “Vivir en Familia”, escribe que “mucha gente no sabe que la génesis psíquica de esta condición sexual carece en absoluto de misterio y que su terapia es posible. El método que he utilizado consta de dos partes: la primera consiste en hacer adquirir al interesado una visión clara de la propia identidad y de su propio mundo afectivo; la segunda, en afrontar esa situación”.
Asimismo, en 2003 se publicó un artículo en la revista científica “Archives of Sexual Behavior” en el que se dio a conocer un estudio realizado por uno de los expertos en epidemiología psiquiátrica más importantes en el mundo, Robert L. Spitzer, que a través de numerosos casos médicos demuestra que la homosexualidad es una enfermedad y puede curarse.
El estudio fue presentado en 2001 en el Congreso de la Asociación Psiquiátrica Americana, luego de que Spitzer se retractara de la postura que lo hizo impulsar en 1973 el retiro de la homosexualidad de la lista de desórdenes psiquiátricos.
Fuente: ACI