lunes, 31 de marzo de 2008

Testimonio de curación gay, desde la perspectiva del evangelio:Jason Thompson

Tenía 14 años cuando me senté a leer la Biblia en casa de mis abuelos. Había sido criado en un ambiente cristiano porque mi padre era ministro episcopal y por ello que me eran familiares muchas de las historias bíblicas. Pero ese día necesitaba desesperadamente conocer lo que decía Dios respecto a la homosexualidad. Después de mi lectura, entendí claramente que Dios consideraba la homosexualidad como pecado (ver Romanos 1:26-27 y Levítico 18:22). Descubrir esto me produjo más confusión que la que ya tenía.

No hacía mucho tiempo que había tenido un sueño en el cual estaba involucrado en un comportamiento homosexual. Me desperté con temor y confusión. Después de esto me di cuenta que quería mantenerme físicamente más cerca de mis compañeros masculinos y que este deseo crecía cada vez más. No sabía de donde venían estos deseos pero lo que sí era cierto es que no me gustaban.
También sabía que debía mantener esto en secreto. Oraba a Dios fervientemente para que se llevara esos deseos pero lamentablemente no desaparecieron. Me hacía la pregunta “¿Por qué Dios no atiende a mi oración?” Me cuestionaba si en realidad yo le importaba.

La escuela secundaria me trajo aún más confusión. Por la inseguridad de mi identidad buscaba mantenerme emocionalmente cercano a otros chicos y deseaba una conexión física. Un amigo mío y yo practicamos un encuentro sexual y esta experiencia satisfizo en cierta forma la curiosidad engendrada durante mis fantasías. Continuaba orando por mi lucha pero Dios no me quitaba la atracción que sentía hacia personas de mí mismo sexo.

En mi último año de bachillerato, me llené de coraje y me decidí buscar ayuda. Encontré un número telefónico de consejería para adolescentes. Después de explicarle con mucho nerviosismo mi historia a la mujer que atendió el teléfono me dijo: “La persona que trabaja con homosexuales está aquí los viernes”.

Frustradamente colgué el teléfono y me monté en mi moto roja Honda Elite. En mi correr por las calles del sur de Portland lo que sentía era rabia y estaba sin esperanzas. Llegué inclusive a pensar chocar fuertemente algún vehículo estacionado y de esta manera me suicidaría, pero Dios me detuvo y calmó mi corazón.

Durante otoño de 1990 tenía una “novia” que asistía a la iglesia de mis padres. Comenzamos a salir juntos y pretendía estar interesado en ella, pero mis sentimientos confusos comenzaron a ser notorios a las personas que me conocían.

En una conversación que sostuve con ella le confié mis luchas homosexuales. Fue asombroso saber que ella tenía palabras de esperanzas. Me dio el número de la Fraternidad de Portland (Portland Felowship – PF) un ministerio local de Exodus. Con nerviosismo realicé la llamada que cambiaría mi vida.
Phil Hobizal, Director de PF, contestó el teléfono. Inmediatamente, después de escuchar mi problema, me dio aliento y me dijo que podía ayudarme. Phil me comentó que el cambio era posible y concertamos una cita para la semana siguiente. Sus palabras fueron las mejores noticias que jamás hubiese escuchado.
Unos días más tarde, aún en mi emoción, me acerqué a mi madre y la intimidé con estas palabras: “Hay algo que quiero comentarte y es que tengo problemas porque lucho contra tendencias homosexuales”. Inmediatamente, me detuvo y me dijo: “Espera un momento, tu padre tiene que escuchar lo que me estás diciendo”.
Traté de detenerla porque creí que no podía contarle mi secreto a mi papá. Siempre me sentí muy distanciado de él. Aunque compartía con mi mamá mis pensamientos y mis sentimientos nunca sentí esta libertad con mi padre.
Mientras ella salió a buscarlo me puse muy nervioso. Les dije que luchaba contra deseos homosexuales pero que no deseaba ser gay. Además les comenté la esperanza que había recibido en Portland Felowship.

Salí de la casa sintiendo una libertad que no había experimentado jamás. El peso del secreto que mantuve por años comenzó a evaporarse. Un poco más tarde supe que mis padres se pasaron esa noche conversando, llorando y orando.

La mañana siguiente fui a la Iglesia y después del servicio mi padre me llevó afuera. Me dijo que en todos los años de su ministerio había conocido mucha gente con problemas muy serios, pero que jamás había visto a alguien que había enfrentado su problema de una manera tan diligente como yo. Me expresó que jamás había sentido tanto orgullo por mí hasta ese día. Esas palabras fueron una bendición y un consuelo.

Mi primer año dentro del ministerio PF fue difícil. En las reuniones que teníamos los martes por la noche aprendí cuáles eran las raíces de mis deseos homosexuales, el plan de perdón de Dios y la libertad de la lucha homosexual. Sin embargo, ocasionalmente durante los fines de semana me subía a mi motocicleta y me dirigía al centro de la ciudad para ver que era lo que estaba a disposición en la comunidad gay con la esperanza de encontrar a alguien o a algo que pudiese llenar el vacío en mis necesidades emocionales.

La pornografía tenía gran poder en mi vida, y era una barrera para madurar todo lo que estaba aprendiendo de Dios. Me llevó todo un año participando en las reuniones de PF antes que me diese cuenta que no podría nadar en dos aguas: No podía seguir a Dios y mantener la esperanza de satisfacer mis necesidades homosexuales.

Asistía a una universidad bíblica en ese entonces. Vivía en el campo universitario y comencé a compartir mis luchas con algunos compañeros. Esto fue un gran riesgo ya que casi nadie sabía como manejar esta situación, sin embargo no sentí rechazo alguno. Es más uno de los primeros muchachos a los que le compartí mi problema se hizo uno de mis mejores amigos.

Dios me había escuchado y estaba contestando mis oraciones. Su deseo no fue llevarse todos mis problemas sino de brindarme consuelo y apoyo dentro del Cuerpo de Cristo. Fue mediante mi apertura y el poder compartir mis luchas como comencé a experimentar que mis necesidades se iban llenando.
Me hice líder de un pequeño grupo en PF y continué caminando sometido a Dios. De repente pude notar que lo que impulsaba mi deseo era una intensa necesidades emocionales por tener buenas amistades masculinas. Mis deseos homosexuales empezaron a desaparecer poco a poco en la medida que desarrollaba amistades masculinas positivas.

Uno de los pasos más grandes que hice en mi proceso de cambio ocurrió una noche con mi papá. Habíamos apartado un tiempo para cenar juntos y conversar lo que teníamos dentro de nuestro corazón. Esa noche fue la primera vez en la que compartimos los asuntos más personales de nuestras vidas. Comencé a sentir una nueva conexión con él y empezaron a desaparecer las dudas que tenía con respecto a nuestra relación.

En enero de 1994 ingresé al staff de PF. Deseaba tener la oportunidad de decirle a la gente que el cambio era posible y alcanzar a los adolescentes y compartirles la buena noticia que existe libertad para las vidas dominadas por el pecado sexual.
Continué madurando en los años siguientes, trabajando en el ministerio y atendiendo a las clases para obtener mi título en mis estudios bíblicos. Un día mientras conversaba con unos amigos en la cafetería de la universidad, mis ojos contemplaron a una hermosa muchacha que estaba en una mesa contigua. Su sonrisa y su simpatía cautivaron mi atención. Con el ánimo fomentado por mis amigos me atreví a pedirle que saliésemos juntos. Poco a poco se fue convirtiendo realmente en mi primera novia.

Amy sabia algo acerca de mi homosexualidad, pero debido a que ella quería conocerme mejor y saber lo que había experimentado, participó en el programa de ochos meses en Portland Fellowship.

Exactamente un año después de nuestra primera cita, la llevé a las cataratas de Multnomah, un sito muy famoso en mi localidad y donde mi papá se le declaró a mi mamá. Me postré en una rodilla y le pedía a Amy que fuese mi esposa. Ella me cautivó de tal manera que casi dejé caer el anillo de compromiso en las cataratas. Me alegra el hecho que me hubiese aceptado.
Tuvimos una hermosa ceremonia de matrimonio el 15 de marzo de 1997 a la que asistieron nuestros seres queridos y amigos cercanos. Pasamos una hermosa luna de miel de Puerto Vallarta en México y desde entonces hemos disfrutado de nuestro matrimonio.
Jesucristo es verdaderamente un Dios de misericordia y de gracia. Puede parecer extraño pero ahora le agradezco haber experimentados esas luchas homosexuales. Al habérselas entregado a Dios, le di el permiso para moldearme y transformarme en el hombre que soy hoy en día. Le doy las gracias por haberme escogido para alcanzar a las personas quebrantadas, le doy las gracias de haber suplido los deseos de mi corazón. En Él no hay secretos. Verdaderamente Él es un Dios Todopoderoso.
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13 comentarios:

Anónimo dijo...

Aquí vemos que no hay nada imposible para Dios, perseveraste en tu busqueda hasta encontrar a Cristo en ti porque no se trata que vivas para Él sino que Él viva a través tuyo, y ahí está la evidencia de tu certeza que en Cristo todo se puede (Flp.4:13).

Te bendiga amado hermano porque con este testimonio cambiarás la vida de muchas almas necesitadas que ni los padre ni sus familias entienden que es lo que está pasando en las vidas de ellos, pero aquí das una salida y muestras que sí se puede. Te has atrevido a testimoniar lo que Dios ha hecho en tu vida.

Siervo del Altísimo, que Dios ayude a muchas almas venir a Él a través de tu testimonio.

Atte.
Amalia Rsquel Soto Savignone.

Saludos desde Santiago de Chile.

Anónimo dijo...

ESPERO UN DIA CON EL FAVOR DE DIOS DAR UN TESTIMONIO ASI COMO EL DEL HARMANO SE QUE CRISTO TODO LO PUEDE BENDICIONES PARA TODOS

Con Cristo, es posible dijo...

Animo amigo anonimo. Por experiemcia personal te dire que no siempre debes esperar cambios bruscos. Lo importante es dar el sentido sagrado a cada acto de la vida y aprender incluso de las caidas y errores. A veces el camino es lentito...¡pero se consigue con amor y voluntad...y mucha oración!

veto dijo...

Hola, encontre este testimonio buscando alguna respuesta... tengo 26 soy cristiano desde hace unos anios..realmente es solo Dios quien me rescato y quien me rescata cada vae, digo cada vez porque he vuelto a mirar pornografia gay.. ya no aguanto las ganas de tener una relacion con otro hombre, por otro lado vivo convecido es que si Dios llama pecado al homosexualismo es simplemente porque el sabe que NO es bueno para mi, la unica esperanza que tengo es que siento su promesa de que mis deseos se tornaran confome a mi naturaleza, la de ser un hombre que desee una mujer... ultimamente veo tan dificil que eso suceda, he buscado ayuda y nada ha funcionado.. me aterra que alguien que conosca de cerca se entere de esto, si de alguna manera pudiera alguien ayudarme, se lo agradeceria, tambien busco buenas amistades masculinasy he visto como eso me ayudo un tiempo, pero ahora solo creo que a nadie le conviene estar cerca de un amigo asi, por lo deshonesto y "peligroso"... Dios bendiga .. carlosilva123@yahoo.com

Con Cristo, es posible dijo...

Es cierto amigo. Cuando uno aprende a liberarse de la lujuria consigue el "autentico amor hacia las personas de su mismo sexo". Es decir desprovisto de todo deseo morboso.
Te recomiendo no afligirte mas de lo necesario.
Empieza alejandote por completo de toda tentacion de ver pornografia o regocijarte con fantasias de tipo homosexual.
Luego comprende que tu no eres ese deseo y decidete a estudiar tu propia psicologia, las experiencias de la infancia, tu relacion con papa y mama, etc.
Si prefieres con un psicologo autorizado o tu mismo mediante la meditacion.
No te olvides de confiar en Dios en todo momento.
Recuerda la lujuria es manejable.
Mucha gente asume el celibato y no por eso se enferma ni nada.
Aprendamos a amar sin lujuria.
Que Dios te ayude mucho, hermano.

Julia dijo...

Hola a todos. Bueno para empezar decir que soy lesbiana, y me siento orgullosa de serlo. Soy atea, pero respeto mucho las creencias de los demás, tengo muchos amigos creyentes y practicantes, y nunca me han puesto pegas ni me han dicho nada por mi orientación sexual. Sentir atracción por el mismo sexo, es lo más normal del mundo y una experiencia muy bonita. Si sientes atracción por alguien, tu te enamoras del interior no del exterior. ¿Porqué vas a dejar de descubrir una parte de ti? ¿Porqué la gente intenta cambiar una parte, si Dios os ha hecho así, porqué lo intentáis cambiar? Al leer este blog me he sentido ofendida, el mundo homosexual no es para nada lujurioso ni promiscuo. Depende del ambiente donde vayas, si tu vas a una discoteca hetero te aseguro que verás lujuria y promiscuidad. Yo llevo 3 años con mi novia, y le he sido fiel. No hay que generalizar. Estamos en el siglo XXI que esto lo diga alguien de hace 4 siglos pues vale, pero hay que saber respetar. Y bueno para quien lo piense, LA HOMOSEXUALIDAD NO ES NINGUNA ENFERMEDAD.

cheumeme dijo...

Soy una chica de 19 anios, vivo con en pareja desde hace casi 1 anio y medio con otra mujer. Al haber leido este testimonio, siento que tengo el derecho, como mujer homosexual, de expresar el sentimiento de frustracion que me provoca leer que se denomine a la homosexualidad, como lujuria,perversidad, morbo, etc.

Para Dios nada es imposible y yo tengo fe y seguridad de que Dios me acepta por quien soy, como soy, y sabe q en lo profundo de mi alma y corazon lo unico q siento por mi pareja es amor. tengo confianza, de que El, sera quien un dia abra los ojos de los demas para q vean q el amor existe en formas innumerables y diversas. Se que ustedes pensaran q es un sentimiento equivocado, pero Dios sabe q no es asi. Por eso, no me considero pecadora por amar y ser fiel a quien me corresponde. saludos!

BalnearioTotumo dijo...

El creador de todas las cosas es claro cuando dice:"Los homosexuales no entraran en el Reino de Dios", este texto no debe tomarse como una ofensa de parte de Dios, el te brinda la oportunidad para que corrijas esta condición mental, ojo la homosexualidad no es enfermedad es una condición mental o perdida de identidad, que se puede corregir con la ayuda de Dios, ya que el mundo ejerce presión y la carne caida porque somos imperfectos.
Solamente Dios mediante su palabra te puede suministrar pensamiento que es mas allá de lo normal para superar esta condición. Por ultimo quiero que razonen: Dios le hizo a Adan una mujer llamada Eva, no le hizo a Adan otro Macho ni a Eva otra mujer. Lo que está ocurriendo hoy día es astucia de Satanas para que estemos alejados del Dios verdadero. Cuando nacemos en nuestra conciencia esta grabado lo que le agrada a Dios, lo que le desagrada la conciencia nos advierte, las tendencias homosexuales la conciencia inicialmente no lo acepta a menos que sigas haciendo practicas incorrectas y la concienca se quede en silencio. En conclusión Con la ayuda de Dios se puede escapar de estas tendencias y hacer la voluntad del Dios verdadero.

MITEK dijo...

Peor el nunca dijo que dejo de ser homosexual, simplemente decidio reprimirse por que le causaba conflicto con sus creencias religiosas. Yo no creo que se homosexual está ligado a la perversión o pornografía, creo que simplemente un rasgo de su personalidad, que no los define como persona. Conozco mucho homosexuales que son seres maravillosos. Yo no soy gay, pero no me trago eso de que el se curo, porque no es una enfermedad. De cualquier forma, respeto su testimonio, porque de eso se trata esto no? RESPETARNOS y amarnos los unos a los otros. Saludos

Con Cristo, es posible dijo...

Precisamente esto se trata de ofrecer una alternativa a quienes no se sienten felices con su condición homosexual.
Una alternativa viable a lo que impone la política internacional actual.
saludos.

Anónimo dijo...

yo quiero dejar de ser gay!! me pasa lo mismo tengo 18 años!, pero no tengo el valor de decircelo a mis padre!! me da mucho miedo!!, demasiado!! :(, lo peor esq soy minitro de alabanza en mi iglesia!! , les juro q no quiero ser asi!! he llorado !!, hasta me he querido matar!! ya no c q hacer!! aveces siento que ya no puedo!, pero se que mi DIOS me va ayudar!!, pero diganme que hago porfavor!! :(

Anónimo dijo...

Hola, soy de mexico y pues yo estoy seguro que soy homosexual xq al igual que el terminio estoy pasando por lo mismo pero desde hace años, pero no quiero ser asì, quiere ser como cualquier chavo normal, quiero tener una novia pero no puedo, necesito ayuda yo no quiero ser gay, me siento sucio pero por mas que trato de que me guste una chava no puedo, no puedo y tengo miedo. ayudenme xfavor.
Pido ayuda humana y de dios para que me borre de la mente este deseo que no es correcto....
amiizthad.forever@hotmail.com NECESITO CONSEJO, AYUDA.

Anónimo dijo...

soy una persona que no ha "sufrido" de cosas no normales durante mi vida y soy homosexual debo decir que me siento un poco ofendido por el título de este testimoni así tambien respeto el mismo ya que yo quiero eso de los demás no está demás decir que el mundo gay NO es pornografía, lujuria, o morbosidad es depende en que comunidad se viva o la que el experimento como decia alguien más una discoteca hetero o una comunidad hetero puede estar llena de lujuria, morbosidad y pornografía. Así también aprovecho para decir que somos NORMALES yo creo en Dios pero No tengo religión las religiones nos marginan a todos o nos obligan a vivir presos de "doctrinas" así me despido spy gay y me encanta