sábado, 15 de septiembre de 2007

Obispo explica fraude gay


El Obispo de Segorbe-Castellón, Mons. Juan Antonio Reig Pla,
explicó en una entrevista concedida al semanario Alba, de
dónde surge la ideología de género.
También delimitó siete conceptos que los católicos deben
tener en cuenta para entender el “fenómeno gay” en España
y el resto del mundo.
El Prelado explicó los orígenes de la “ideología del género”
a partir del “fraudulento ‘Informe Kinsey’ de finales de los
años ’40” que “invitaba a experimentar todo tipo de situaciones sexuales.Reivindica de modo formal la ruptura del polinomio:
‘matrimonio-amor-sexualidad (varón y mujer)-procreación’”.
Luego, Mons. Reig Pla indicó, paso a paso, las etapas que
condujeron a la postulación de la ideología de género. “Primero,
la sexualidad sin matrimonio: el llamado amor libre. Después,
la sexualidad sin la apertura a los hijos: la anticoncepción y el
aborto. Luego la sexualidad sin amor: hacer sexo, pornografía,
etc. Más tarde tener hijos sin sexo: la reproducción asistida. Por
último, se separó la sexualidad de la persona: ya no hay varón y
mujer; el sexo es un dato anatómico sin relevancia antropológica.
Cada cual puede elegir configurarse sexualmente como desee:
hombre heterosexual, hombre homosexual, mujer heterosexual,
mujer homosexual, transexual. Había nacido la ‘Ideología de
Género’”.
Preguntado luego sobre la oposición de la Iglesia Católica a los
“matrimonios” de personas del mismo sexo, Mons. Reig Pla
señaló y delimitó algunos conceptos que deben tenerse en
cuenta para comprender por qué estas uniones no son posibles
y cómo funciona el fenómeno gay en toda su extensión:
- Las personas con inclinación homosexual “deben ser acogidas
con respeto, compasión y delicadeza”.
- La Iglesia afirma, a la luz de las evidencias antropológicas que
la inclinación homosexual es “objetivamente desordenada”
(Cat. Igl. Cat. n 2358), aclarando que la sola inclinación
homosexual, aunque objetivamente desordenada, no constituye
materia de pecado.
- La Iglesia enseña que los actos homosexuales –que sí son
materia grave de pecado– son "depravaciones graves". Son
intrínsecamente desordenados y contrarios a la ley natural.
(Cat. Igl. Cat. n. 2357).
- La existencia de un lobby gay. Algunos homosexuales se
organizan en asociaciones que coordinadas entre sí
constituyen grupos de presión social, mediática y política.
- El homosexualismo político como herramienta
fundamental de presión del lobby gay. Según el Obispo,
ésta es la estrategia política para convencer a los políticos
de la rentabilidad electoral y, por tanto, política de hacer
guiños y concesiones legislativas al lobby homosexual.
Pretende cambiarlo todo a través de cambios legislativos
que redefinan las evidencias antropológicas. Quiere
cambiar las leyes para poner fuera de la ley, encarcelar
en su caso y privar de todos los derechos civiles, a quienes
afirman que los actos homosexuales constituyen una grave
depravación. Acusa de homofobia a quienes, respetando a
las personas, no comparten sus opiniones respecto a la
inclinación y los actos homosexuales. Sin duda toda una
estrategia mediática.
- La “cultura gay” es el fin último al que desea llevarnos el
lobby gay. Es una civilización gay donde sea "natural" y
universalmente aceptada y practicada la homosexualidad o,
al menos, la bisexualidad. Esta cultura sugiere propiciar
legislativamente que se explique a los niños en los colegios
que la homosexualidad es "natural" y por lo tanto, cuando
en ciencias naturales se explique a los niños y niñas los
detalles anatómicos y fisiológicos de la sexualidad
heterosexual humana: el aparato genital masculino y femenino,
la cópula, la fecundación, el parto, etc. habrá que explicar,
también, la anatomía, la fisiología y los procedimientos
mecánicos necesarios de las prácticas homosexuales
(la sodomía, etc.).
- La teología gay, que es la extensión del lobby gay, infiltrado
en todas las confesiones cristianas y en la Iglesia Católica.
Sus representantes han elaborado sistemáticamente un
cuerpo doctrinal absolutamente herético. Esta teología intenta
seducir a algunos, dividir a los católicos y desprestigiar a los
pastores difundiendo estas ideas en los medios de comunicación.
Mons. Reig Pla es Obispo de Segorbe-Castellón, Presidente de la
Subcomisión Episcopal de Familia y Vida, Vicepresidente de la
Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, Miembro de la
Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe y Decano del
Pontificio Instituto Juan Pablo II para estudios sobre el
Matrimonio y la Familia; y dependiente de la Pontificia
Universidad Lateranense de Roma.