sábado, 13 de julio de 2013

Richard Cohen: La ciencia dice que la gente no nace gay

Richard Cohen (Filadelfia, 1952), es el autor del libro ‘Comprender y sanar la homosexualidad’. Se define como un exgay que tiene la clave para corregir las tendencias homosexuales. Su libro, escrito originalmente en 2000, ha sido editado por Libros Libres en España.
El martes 27 de diciembre de 2011, el Corte Inglés (la mayor cadena de tiendas por departamentos en España) lo retiró de su librería, tras las protestas de varias agrupaciones homosexuales. Cohen define esa decisión como “un atentado contra la libertad de expresión”. No es la primera vez que su libro genera polémica. En 2009 se empleó en Uganda para apoyar un proyecto de ley que castigaría las conductas homosexuales con pena de muerte. Cohen asegura que se malinterpretó su mensaje y que no odia a los gays. Aquí en Estados Unidos es el principal representante de lo que se llama "terapia de conversión", que promete a los pacientes hacer desaparecer tendencias homosexuales.
Cohen no es psiquiatra. Obtuvo un máster en terapia psicológica por la Universidad de Antioch. En este momento tampoco tiene licencia para ejercer como psicoterapeuta. Regenta una organización llamada International HealingFoundation, para la que trabajan otros terapeutas. Recibe a EL PAÍS en su casa en las afueras de Washington, en una consulta decorada con una pequeña bandera gay, muchos libros y una foto con su mujer y sus tres hijos.
Pregunta: ¿Cree que la homosexualidad se puede curar?
Respuesta: ¿Qué quiere decir con curar? No entiendo la palabra.

P: ¿Sanarla, entonces? Es la palabra que emplea en el libro.
R:  En 2008, la Asociación Norteamericana de Psicología dijo que aunque ha habido muchas investigaciones sobre las posibles causas genéticas, biológicas u hormonales de la orientación sexual, no ha habido descubrimientos que les permitan a los científicos llegar a la conclusión de que la orientación sexual esté determinada por uno o varios factores particulares. La ciencia dice que la gente no nace gay.

P: Lo que usted hace, ¿es una terapia que revierte una supuesta fase gay?
R: Yo creo en el derecho del cliente a la autodeterminación y libre albedrío. Si alguien quiere vivir una vida gay, lo respeto. Y si alguien quiere explorar las posibilidades de cambiar de gay a heterosexual, también lo respeto.
Cohen lanza un libro para 'curar' la homosexualidad que enciende la polémica en las redes sociales

P: Pero niega la posibilidad de que la homosexualidad sea biológica.
R: Si hay algo biológico en ella, mi experiencia dice que es que aquellos que experimentan sentimientos homosexuales son hombres y mujeres extremadamente sensibles. Viven una relación con sus padres, con sus compañeros y con su entorno, distinta a la de sus hermanos y a las de otra gente a su alrededor. Esa sensibilidad puede sentar las bases para los sentimientos homosexuales.

P: Por lo que usted ha escrito, cree que es el entorno familiar, escolar, de amistades, lo que determina la homosexualidad.
R: Efectivamente, es algo de suma importancia.

P: Y, ¿cómo hace usted que alguien evolucione de tendencias homosexuales a tendencias heterosexuales?
R: Durante los pasados 21 años, en los que trabajé como psicoterapeuta, desarrollé un protocolo para aquellos que quieran cambiar, no para los que estén contentos siendo gays. Yo mismo viví como gay, tuve una pareja gay durante tres años.
P: ¿Había algo dentro de usted que le decía que aquello no era correcto?
R: No. Lo que pasa es que desde pequeño, siempre tuve un sueño: estar casado con una mujer y tener una familia. No fue la presión de mis padres, de la sociedad o de la religión. Era yo mismo, que tenía el sueño de casarme con una mujer y tener niños.

RichardCohen2P: ¿Fue fácil para usted dejar de ser gay?
R: No. Se me dijeron muchas mentiras. Que encontrara a la mujer adecuada que me volviera heterosexual. Me casé. Pero reprimía los deseos homosexuales. No los había resuelto. Hice mi terapia después de casarme. Fue un proceso complejo, duro. Muchos terapeutas me decían que yo había nacido gay, que no había nada que hacer. Que debía aceptarlo y vivir una vida gay.

P: ¿Nunca tuvo una aventura con un hombre después de casarse?
R: Tuve una relación con un hombre. Y se lo dije a mi mujer. No buscaba sexo, sólo un mentor masculino. Bajo mi deseo por los hombres había una herida. No recordaba que mi tío había abusado sexualmente de mí. Es algo que reprimí durante 25 años, hasta que hice mi terapia. Entonces encontré a un mentor masculino, heterosexual. Cuando experimenté el luto por ese abuso mis tendencias homosexuales desaparecieron.

P: Usted hace especial insistencia en la figura del abuso sexual como una razón para desarrollar sentimientos homosexuales. ¿Cree usted que es una razón común?
R: Es una de las 10 razones posibles que detallo en mi libro. Nunca es una cosa sola. Es una combinación de varios factores. Un 50% de mis clientes sufrió abuso sexual por parte de alguien de su mismo sexo.

P: ¿No cree que esto se puede interpretar como que usted caracteriza a los gays como abusadores sexuales?
R: Es lo opuesto. Si se da cuenta de las proporciones de la población, la mayoría de abusadores son heterosexuales.

P: ¿Por qué?
R: Porque en la sociedad no hay más de un 2 o 3% de homosexuales. Es una cuestión de proporcionalidad. En mi caso, fue un hombre heterosexual quien abusó de mí.

P: Hace usted una reflexión en su libro sobre por qué los homosexuales tienden a cultivar su cuerpo, cuidar su apariencia... algo muy asociado a los tópicos que hay sobre la cultura gay.
R: Es lo que se llama sobrecompensación, porque no sienten su propia masculinidad. He tratado a hombres culturistas, con físicos increíbles. No importa cuántos músculos desarrollen, aun se sienten inferiores interiormente.

P: Usted habla de un mito, reforzado por los medios, Hollywood, las novelas...
R: Es el mito de que se nace gay, que es una afirmación que científicamente no es válida. Pero tampoco se puede decir que ser gay sea una opción. Uno no se despierta un día y decide ser gay. Hay una serie de factores combinados que hacen que alguien se comporte como gay. Tratando a cientos de homosexuales he descubierto que hay una serie de contextos comunes en todos ellos. En las biografías de los famosos queda claro también: tuvieron experiencias similares. RosieO’Donnell, Greg Luganis, Elton John, Ricky Martin, Ellen DeGeneres... todos tienen historias similares. Es algo clínico. Decir que alguien ha nacido así es contrario a la naturaleza.

Fuente: El País

jueves, 11 de julio de 2013

Libre tras años de vender droga y tener una vida sexual desenfrenada



Christopher Yuan parecía tenerlo todo en la vida: dinero, sexo a placer –en ese entonces practicaba abiertamente un homosexualismo beligerante–, drogas que consumía y, sobre todo, distribuía. Nada parecía faltarle. Hasta que unos golpes en su puerta dieron un giro radical a su existencia: agentes federales entraron en su casa y lo arrestaron por posesión equivalente a 9,1 toneladas de marihuana. Pero aunque en ese momento el mundo parecía derrumbarse para Christopher, la sentencia a prisión resultó ser el primer paso de su redención.

Hijo de inmigrantes chinos, Christopher nació en los Estados Unidos; se educó en ese país. Sin embargo, desde muy niño nunca encontró un lugar entre quienes le rodeaban. De estatura siempre pequeña, obligado a usar lentes y de complexión débil, recibió muchos insultos en el colegio por tocar el piano y trabajar en el colegio con más esfuerzo que los demás.

A los nueve años, y mientras visitaba la casa de un amigo, Christopher se topó con una revista pornográfica, una experiencia que le cambió la vida. Así lo cuenta él mismo: «Esas imágenes despertaron en mí algo que no sabía que estaba ahí. Pero lo curioso fue descubrir que me sentía atraído hacia las imágenes tanto de hombres como de mujeres».

No obstante lo que sentía, Christopher no compartió con nadie sus tendencias, pensando que un día se irían. Pero eso nunca sucedió: «Todos estos sentimientos estaban burbujeando en mi interior y yo sentía que de alguna manera tenía que dejarlo salir», comenta Christopher.

Estilo de vida gay
Justo después del High School, cuando tenía alrededor de veinte años, empezó a visitar bares gay y comenzó a llevar un estilo de vida homosexual. Todo esto lo hacía a escondidas de sus padres y del resto de sus amigos.

Pero cuando llegó el momento de inscribirse a la universidad –concretamente a la escuela de odontología– decidió revelar a todos lo que llevaba ocultando desde hace tiempo. Pensaba que de esa manera podría expresar lo que realmente era, aquello que sentía en su interior.

Una familia rota
Para sus padres fue una notica devastadora. «No encuentro las palabras para describir cómo me sentí en ese momento. Me sentí avergonzada y traicionada, llena de dolor», dice Angela, su madre. Su padre Leon, por su parte, simplemente sintió «que ya no había esperanza». Ciegos en medio de su dolor, le dieron a escoger entre su estilo de vida y ellos. Christopher no dudó ni un minuto y se marchó de casa: «Creía que la homosexualidad estaba en el centro de lo que yo era».

Engullido por un mundo desenfrenado, Christopher comenzó pronto a consumir drogas y, por la noche, a venderlas. Llevaba una doble vida: estudiante por la mañana y traficante por la tarde. Y esta espiral pronto lo tragó: fue expulsado del colegio de dentistas sólo cuatro meses antes de la graduación.

Encuentros sexuales diarios
«Cuando me expulsaron –relata Christopher–, decidí consumir lo que quedaba de mí en la comunidad gay. Opté por hacer lo que mejor sabía en ese momento: vender drogas. Gané muchísimo dinero y tenía varios encuentros sexuales diarios. Me trataban como una super estrella y eso me hacía sentirme invencible; me hacía sentirme Dios».

Los padres encuentran a Cristo
Mientras tanto, y aunque Christopher no quería tener ningún contacto con ellos, sus padres se convirtieron al cristianismo y se empeñaron en rezar todos los días por él: «Cada mañana, al iniciar el día –comenta Angela–, elevaba a Dios una oración diciéndole: “Señor, ¡ten compasión de mi hijo!”». Unas oraciones que le llegaron a Christopher con los golpes en su puerta de la policía.

Una Biblia en la basura
Desolado y triste, la vida en prisión no se le presentaba fácil a Christopher. Pero tres días después de llegar, vio en un contenedor de basura de la cárcel un libro que le atrajo la atención. Se acercó y se dio cuenta que era una Biblia. No teniendo nada que perder, la abrió y comenzó a leer. Esa noche leyó entero el Evangelio según San Marcos: «Desde las primeras líneas que leí, me di cuenta que mi rebelión no era sólo contra la ley o contra los hombres, sino también contra Dios».

Infectado por el Sida
En medio de estos pensamientos, y pensando que su situación no podía caer más bajo, Christopher descubrió que sus acciones trajeron consecuencias: «Me llevaron a la oficina de la enfermera y al entrar me encontré con un papel con tres letras y un símbolo escritos en él. Decía: “VIH+”».

“Si estás aburrido, lee Jeremías 29, 11”
Regresó a su celda con la certeza de haber recibido una sentencia de muerte. Lloró por varios días. Pero una noche, acostado en su celda, repasaba los grafitis pintados en el techo, se topó con algo interesante: «Vi que uno había escrito “Si estás aburrido, lee Jeremías 29, 11”. Así lo hice y leí lo siguiente: “Sé qué planes tengo para vosotros, dice el Señor. Planes de paz, y no de desgracia, de daros un porvenir de esperanza”».

Leyó toda la Biblia en un año
Aferrándose a esto, y saliendo adelante día a día, Yuan devoró toda la Biblia en un año y las palabras comenzaron a penetrar su corazón hasta que se convenció de que no vivía de acuerdo a lo que Dios quería de él.

Cambio de vida...
Al pasar tan sólo tres años, permitieron a Christopher salir de la cárcel y él lo hizo dispuesto a vivir coherentemente. Dejó la actividad homosexual y las drogas, comenzó a estudiar, le dio sentido a su vida: «El hecho de tener SIDA contribuyó a darle un sentido de urgencia a mi actividad».

Hoy, Christopher enseña en el Instituto bíblico Moody en Chicago y viaja alrededor de todo Estados Unidos dando conferencias sobre su experiencia. Recientemente también coescribió un libro con su madre Angela, titulado Out of a Far Country.

La tentación no falta...
«Ser cristiano no es fácil –sentencia Christopher–. Sigo luchando, pero Dios me da su Gracia. Él ha vencido en la cruz. Y aunque sigo teniendo dificultades, no me siento atado por ellas. En cada tentación sigo poniendo delante los dos platos de la balanza: o escoger el estilo de vida según mis sentimientos y el mundo o vivir de acuerdo con lo que Dios quiere de mí. Según mi experiencia, la decisión es obvia: escojo a Dios».

 Fuente: REL

martes, 9 de julio de 2013

Alan Chambers deja el éxodo y regresa a Egipto

Los medios de comunicación secular y en su mayoría los de corte liberal están pregonando alegremente la muerte de los ministerios para ayudar a las personas con atracción al mismo sexo por lo ocurrido con Exodus International, icono por muchos años en este trabajo. 
El periódico  Los Angeles Times lo tituló en forma jocosa así: "De: 'orar para dejar de ser gay' hasta llegar a aceptarlo". Pero esta no es la verdadera historia sino la de uno de sus líderes Alan Chambers quien lamentable capituló al mundo. Es lamentable, pero no por eso debemos dejar de orar por Alan.
Hemos visto como en los últimos años Alan transformó lentamente como su propio feudo a la organización Exodus Internacional (que en realidad es Exodus Norteamérica porque la internacional es Exodus Global Alliance).  En este proceso poco a poco también fue alejándose de la recuperación. Por la recuperación nos referimos al estado mental que se centra en la libertad en Cristo sobre la esclavitud al pecado, como se detalla en 1 Corintios 6:9-11: "¿O no sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios No se deje engañar? ,. ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios Y esto erais algunos de vosotros, pero ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios ".
Muchos líderes y ministerios afiliados a Exodus Norteamérica se dieron cuenta de esta situación y meses antes se desafiliaron de la organización para formar una nueva denominada Restored Hope Network ( RHN) con el fin de seguir ayudando a la Iglesia en la importante labor de ayudar a aquellas personas que sienten atracción al mismo sexo. Entre las personas que hicieron esto se encuentra Frank Worthen, el fundador de Exodus.  Estos hombres y mujeres que conformaron RRH volvieron a dar una muestra de valentía ante las presiones actuales de discriminación por parte del lobby gay y optar por permanecer fieles a las Escrituras. Este tipo de ministerio no es nada fácil dada la presión que se ejerce en su contra.
Quizás esta hostilidad fue la que contribuyó a la caída de Alan Chambers, pues no todos  pueden soportar la presión que se vive en este campo de batalla.  A esto también hay que unir  el que Chambers fue expuesto al sabor dulce de la insidiosa  teología "gay" que tergiversa la gracia de Dios para que así se licencie el pecado o al menos que se logre que quien sufre este tipo de tentaciones abrace su situación catalogándola como identidad personal definida.
Como cristianos evidentemente debemos basar nuestra fe en la gracia y no debemos creer que la homosexualidad es el peor de los obstáculos para alcanzar la salvación.  Sin embargo de aquí a llegar reconocer que debamos aceptar nuestra naturaleza caída como algo natural y vivir un estilo de vida basados en la misma es la abolición de la gracia restauradora de Dios en el hombre y la anulación de muchos principios bíblicos.   La misión de Jesús para salvarnos incluye la restauración de lo que el pecado ha ocasionado en el hombre. Dios sí nos invita a  identificarnos con nuestra naturaleza pecaminosa pero no para vivir en ella sino para que con su ayuda podamos superarla y si en algún momento en nuestro caminar tropezamos,  tenemos el perdón de Dios y el apoyo de la iglesia para seguir avanzando hacia el hombre nuevo.   
Esto es lo que los teólogos han denominado el “ya pero todavía no”.  Esto es: Jesús ha vencido pero todavía se evidencia la necesidad de esto en el mundo actual. Soy salvo pero todavía necesito de esa salvación en mi vida.  Soy santo (apartado para Dios) pero todavía necesito apartarme del mundo.  Y particularmente en lo que respecta a la sanidad de nuestra identidad sexual he sido restaurado en mi sexualidad pero todavía necesito más esa restauración.  Estoy llamado a llegar a la estatura de Cristo pero aún estoy en mi proceso. Mi restauración plena y mi libertad absoluta a mis tentaciones será cuando esté cara a cara con Él.
Alan Chambers ha querido reconciliarse con lo irreconciliable.  Como cristianos debemos mantener nuestra ética y nuestra creencia basados en la Verdad (Cristo) que se revela en las Escrituras y no en una verdad en minúscula basada en el pensamiento secular en boga.  En virtud de esto no debemos olvidar que en el pasaje de Corintios anteriormente citado Pablo enfatiza: "Y esto erais algunos de vosotros".  En la actualidad existen miles de "ex gays" que conocen la verdad de este versículo, que conocen la libertad  de Cristo en relación a su “viejo hombre”.  Ante tal evidencia no existe ni existirá ninguna teoría o pensamiento secular que pueda impedir que la Verdad (con mayúscula y que es Cristo) opere en la vida del creyente y esto no es de ahora sino que por las palabras de Pablo se evidencia tales testimonios han ocurrido desde tiempos de la iglesia primitiva.
Durante muchos años Exodus International se mantuvo apegada a las Escrituras y su nombre se deriva del éxodo de los israelitas cuando pasaron de la esclavitud de Egipto a la libertad en el desierto. Moisés, su líder se mantuvo siempre fiel a Dios, mientras algunos en Israel se quejaban de la aridez del desierto y querían volver a la esclavitud de Egipto.  Vivir por fe implica “tomar la cruz” cada día y soportar la aridez.  Cuando se camina bajo el sol pueden aparecer en nuestro caminar espejismos que nos hacen ver la arena de la esclavitud como si fuese  “agua y frescor”.  Lamentablemente esto es lo que le pasó a Alan Chambers y a la directiva de Exodus en Norteamérica.  Vislumbraron un espejismo, se orientaron hacia el y han perdido el rumbo y han vuelto a Egipto.  Pero esto no es el fin para que el que busca ayuda pues muchos siguen su andadura hacia la Tierra Prometida. No dejemos que la caída de un líder nos desoriente en nuestro caminar. Para ello la historia del éxodo también nos advierte que no fue Moisés el líder que guió a los israelitas a la tierra prometida, pues él no llegó ni siquiera a pisarla.  Fue Dios el líder y de lo que si debemos estar seguros es que Él nunca falla.
Oremos por Alan Chambers y por la directiva actual del Exodus Internacional que se cierra

Ex travesti afirma que la terapia es fundamental para salir de la homosexualidad


El pastor y ex travesti Joide Miranda dijo estar muy satisfecho con la PDC 234/2011, que trata de poner fin a la resolución del Consejo Federal de Psicología que impide tratamiento profesional a homosexuales.

A finales del mes pasado de junio una comisión de la Cámara de Diputados de Brasil aprobó un proyecto de ley que autoriza a los psicólogos ofrecer tratamientos para “curar” a los homosexuales.

La iniciativa, que aún tiene que ser votada por otras dos comisiones y por el pleno de la Cámara baja y del Senado, fue aprobada por la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados en votación simbólica, es decir por común acuerdo de los voceros de los partidos.

El proyecto avanzó sin ser cuestionado gracias a las gestiones del presidente de la comisión, el pastor evangélico Marco Feliciano, un dirigente del Partido Social Cristiano (PSC) que ha sido acusado de homofóbico.

Sin embargo, para el pastor Miranda, el tratamiento psicológico es muy importante, su testimonio de vida revela que la terapia fue de gran valor para él superar el pasado y la confusión en que lo llevó la vida. “Mi interior estaba en mal estado. Puse mis sentimientos, y la Dra. Rosalba me ayudó a rescatar a mi verdadera identidad “, dijo.

Joide Miranda, tuvo una lucha interior y buscó ayuda por eso entiende que muchas personas pasan por estos conflictos internos y necesitan ayuda. Pensando en ello se cuestiona por qué no se permite a estas personas, a menudo desesperadas, que se someten a los tratamientos.

Como un ex homosexual, Miranda sabe que tiene que tomar muchas medidas para poder salir de la práctica. Incluso tuvo que alejarse de sus amigos. “Mi mente estaba totalmente pervertida, pero luego empecé a ser evangelizado, dejé a todos mis amigos, ya que en ese momento sólo me iban a hacer daño. Empecé a tener cosas nuevas, encontré muchos conflictos y noches sin dormir, fue una pelea muy grande dentro de mí “, dijo.

Después de lograr rescatar su verdadera identidad, Joide, está verdaderamente feliz. “He vivido momentos de alegría, hoy tengo una felicidad completa”, dijo Joide.

El Rev. Alberto Thieme, también participó en el programa y comentó a ANAJURE el tema: “Cómo superar la práctica de la homosexualidad”. Durante muchos años la religión ha estado trabajando con centros de acogida para niños abandonados, pero debido a la gran demanda comenzó a trabajar con los homosexuales a través del proyecto ajudagay.org

domingo, 8 de julio de 2012

Denuncian persecución legal de lobby gay contra sacerdote católico

La presidenta de la plataforma pro-vida Red Vida y Familia, Amparo Medina, denunció que a través de la Defensoría del Pueblo el lobby gay en Ecuador inició una persecución legal contra el P. Paulino Toral por haber criticado en una carta la ideología de género. 

En un comunicado remitido a ACI Prensa el 21 de junio, Medina indicó que "la Defensoría del Pueblo de Guayaquil ha enviado la causa del Padre Paulino a la oficina de la Defensoría del Pueblo de Quito, con el objetivo de evitar apoyos o respaldos masivos que tiene el Padre en Guayaquil". 

"Si quieren encarcelar al Padre deberán encarcelarnos a miles de ecuatorianos que apoyamos, pensamos y nos sentimos representados por el padre en su carta que denuncia la Ideología de Género", aseguró. 

La oficina de Guayaquil de la Defensoría del Pueblo admitió a comienzos de junio la denuncia interpuesta por el Observatorio Ciudadano GLBTI (que agrupa a gays, lesbianas, bisexuales, travestis, transgéneros, transexuales e intersexuales), contra el P. Toral "ante la posible incitación al odio hacia las poblaciones diversamente sexuales", por una carta que el sacerdote publicó en una revista ecuatoriana. La denuncia fue remitida a la Dirección Nacional de Protección de Derechos Humanos en Quito. 

Según la Defensoría del Pueblo este es un "caso paradigmático" en el que pueden existir situaciones que amenazan o vulneran "derechos humanos y de la naturaleza en más de una provincia, en un ámbito regional o nacional". 

En su carta a la revista Vistazo, enviada en mayo pasado, el P. Toral denunció que "la ideología de género tiene como estrategia la manipulación del lenguaje y la Prensa, para así corromper hábilmente las conciencias". 

"La ideología de género se ha propuesto el final de la familia natural para lograr la corrupción de los niños y adolescentes. Hay que acabar con la familia, dice esta ideología, porque es en ella donde los niños y los adolescentes captan como algo natural la diferenciación entre varón y mujer; el sentido de Dios, el valor de la religión, la necesidad del matrimonio; el aprecio a la familia misma", señaló el presbítero. 

Estas palabras enfurecieron al Observatorio Ciudadano GLBTI. 

Ante esta denuncia, un gran número de entidades religiosas, grupos de laicos, y asociaciones defensoras de la familia dirigieron el 19 de junio una carta a la representante de la Defensoría del Pueblo en Guayaquil, María José Fernández, expresando su total respaldo al P. Paulino Toral ante la presión del colectivo gay. 

jueves, 15 de marzo de 2012

Actitudes sociales actuales hacia la homosexualidad

Por: Gerard J.M. van den Aardweb


Hoy en día se oye por todas partes que los sentimientos homosexuales son algo normal, una simple cuestión de preferencia o gusto. A esto sigue un alegato en pro de su aceptación social: el comportamiento y las relaciones homosexuales son, se dice, iguales a los heterosexuales, por consiguiente muchos reclaman, entre otras cosas, el reconocimiento legal de las relaciones homosexuales, hacerlas equivalentes al matrimonio, y dar una mayor información pública, en la que se reconozca su normalidad. El único problema planteado por la existencia de la homosexualidad no es, como se nos quiere hacer creer, social: hay que conseguir que el público acepte la situación y restaure los derechos de una minoría oprimida durante mucho tiempo. Algunos van incluso más allá y reclaman la aceptación de la idea de que cada adulto, por naturaleza, es en parte homosexual; por tanto, la educación de los niños debe ser modificada adoptando una postura más abierta hacia la homosexualidad, por ejemplo: dando idéntico trato a chicos y chicas.

En este sentido, el movimiento de liberación homosexual va a la par del movimiento feminista. Ambos están de acuerdo en la necesidad prioritaria de un cambio en los papeles masculinos y femeninos y en las relaciones hombre-mujer. El santo y seña es que tenemos que deshacernos de los modelos predefinidos de papeles. "Predefinido" supone que hasta ahora estábamos obligados por la presión de nuestra cultura a formulaciones tradicionales de masculinidad y femineidad, a aceptar relaciones arbitrarias y restrictivas con el sexo opuesto; a acoger el matrimonio como única forma de relación sexual.

Con todo, el argumento va mas allá, la sexualidad natural es mucho más rica en sus "variaciones", y la ciencia moderna ha demostrado la existencia de tipos totalmente distintos de sexualidad, de amor sexual, y de relaciones sexuales, pero igualmente naturales. Para despejar el camino hacia ellas, ¡rompamos con prejuicios obsoletos! Quien no quiere aceptar la homosexualidad como normal es acusado de discriminar a la gente de condición diferente, personas que son "en esencia" (inherentemente) diferentes. Quizá él discrimina porque está reprimiendo el componente homosexual de su propia vida emocional; o peor, porque sufre homofobia, miedo patológico a la homosexualidad.

Estas ideas, constantemente invocadas en radio y televisión, en periódicos y revistas, propagadas por organizaciones para la reforma sexual, así como por instituciones establecidas en el campo de la salud mental, no han dejado lugar para otras opiniones.

Se ha hecho tradicional enseñar a los escolares y universitarios que la homosexualidad es algo normal; un profesor que expresara un punto de vista diferente podría verse sometido a la presión de la indignación pública. Los autores de libros de texto y artículos periodísticos en campos como medicina y psicología escriben con regularidad de acuerdo a esta configuración mental. Si otras opiniones sobre la homosexualidad, que no sean las doctrinas del movimiento de liberación homosexual, reciben publicidad, son comentadas de modo condescendiente y con una ironía apenas disimulada.

No es de extrañar, pues, que éste no sea el clima más apropiado para una ulterior investigación imparcial de las causas de la homosexualidad *, y que se deje solas a las instituciones científicas oficiales en lo que se refiere a las posibilidades de tratamiento. Muchos editores vacilan al lanzar publicaciones que no sigan la línea habitual, por temor a críticas negativas.

Uno de los pocos que ha censurado la falta de libertad en este clima social es A.D. De Groot, un profesor holandés de psicología de la personalidad. Con motivo de una discusión sobre la hipótesis de que los homosexuales son más neuróticos que los heterosexuales dijo:

"El cenáculo más poderoso de nuestro tiempo, entre los intelectuales y semiintelectuales, es la comunidad de seguidores de las opiniones predominantes, tendenciosamente progresistas. A cualquiera que se atreva a plantear una teoría de diferencias entre grupos de gente lo acusan del pecado de discriminación"

La propaganda acerca de la aceptación de la homosexualidad tiene su principal origen en los círculos de militantes homosexuales. Tienen una oportunidad privilegiada para hablar cada vez que se trata de la homosexualidad en los medios de comunicación social, o cuando un artículo, libro o revista se ocupa de este tema. Aparentemente, son considerados como los mejores expertos de su propia condición emocional. Viéndolo más de cerca, de todas formas, hay razones abundantes para suponer que, como dice el viejo refrán: "Nadie es buen juez en causa propia"

LA HOMOFILIA COMO TRASTORNO EMOCIONAL

"Todo el mundo dice que es normal". Muchas veces oigo esta afirmación, sobre todo de jóvenes afectados por el problema. En el capítulo siguiente explicaré por qué "todo el mundo" no es una expresión adecuada. Efectivamente, las personas de tendencia homosexual son a menudo informadas de su normalidad por médicos, psicólogos, e incluso sacerdotes, que añaden; "¿Por qué te preocupas por eso? Acepta que eres así, busca un amigo, apúntate a un club gay.... no hay nada que puedas hacer para evitarlo". Aunque son opiniones infundadas, están de moda. Vamos a proponer aquí una perspectiva como alternativa.

Para empezar, demostraré que la homosexualidad es un trastorno emocional que se manifiesta en la niñez y en la adolescencia. Después demostraré que, en muchos casos, aquellos que tienen esta tendencia pueden llevar a cabo un cambio profundo a mejor, con paciencia, dedicación y buena voluntad. 1

No es fácil dar en el punto adecuado. Como norma, los militantes homosexuales evitan la discusión abierta; tan sólo quieren oír que están en lo cierto. No hacen caso a los hechos y argumentos lógicos. Atacan y dramatizan su posición y, al parecer, tienen éxito con esta táctica. Su misma militancia nos obliga a reaccionar firmemente ante sus exigencias.

Pero tal vez haríamos mejor prestando más atención a los grupos homosexuales bienintencionados, no tan vociferantes y a menudo olvidados. Viven preocupados por su difícil situación y sus consecuencias: aislamiento social, soledad, la aparente condena a una soltería permanente. A menudo, se sienten infelices, inferiores e incluso desesperados. Debemos atender más aún a los que llevan una vida homosexual, pero que no encuentran paz en ella, o a los que se sienten condenados a repetir "nunca seré normal". No es un grupo pequeño. Cuando uno pregunta delicadamente en una conversación personal, resulta que la mayoría de los homosexuales están insatisfechos y desearían de algún modo cambiar "si fuera posible" 2.

En verdad, muchos homosexuales se resisten a ver sus sentimientos como neuróticos, a comprometerse en intentos reales de cambio. Debemos admitir, sin embargo, que sus vacilaciones son, al menos en parte, agravadas por las actitudes sociales imperantes. En todo caso, ellos - y todos los que tratan de mantener alejados sus sentimientos homosexuales- necesitan comprensión realista, no sobreprotectora o sentimental.

Necesitan coraje, pero también mirarse a sí mismos con actitud racional. Lo que sigue va especialmente dirigido a ellos, a sus cónyuges, si están casados con homosexuales, y a sus padres, los cuales (si no están confundidos por la propaganda de libración homosexual) se afligen por el camino tomado por sus hijos. Los que se enfrentan, en su trabajo o en su vida privada, a los problemas de colegas o amigos con tendencias homosexuales también encontrarán ayuda.

Notas:

DE GROOT A.D., Hypothesen over homofilie, en "De Psycholoog" 17 (1982), pp. 244-245.
Resulta elocuente el resultado de una investigación, según la cual el 60% de los homosexuales "socialmente bien adaptados" (alrededor de un millar) había recurrido a la ayuda de un psicólogo o psiquiatra. Véase BELL, A.P.-WEINBERG, M.S.-HAMMERSMITH, S.K., Sexual Preference: Its Development in Man and Woman, Indiana University Press, Bloomington 1981.
(*) Es interesante observar cómo la National Gay Task Force presionó a la American Psychiatric Association para que suprimiera la homosexualidad de la lista de desórdenes mentales (Nota del editor)

Multimillonarios estadounidenses financian al lobby gay abortista en Irlanda

Niamh Ui Bhriain ha alertado de la situación en The Life Institute. Los recursos económicos con los que cuentan los provida son cortos. Sin embargo las organizaciones proabortistas están siendo financiadas a mansalva por multimillonarios estadounidenses. No es la primera vez: George Soros, Feeney Chuck personalmente o multinacionales como Ford, Google, Microsoft o Goldman Sachs, JP Morgan, Pfizer están dotando de fondos a organizaciones del tipo de la Planned Parenthood o el Legal Momentum Fund para que actúen en Irlanda.